José López Orozco (65 años) es alcalde de Lugo desde las elecciones de 1999, en las que encabezó la lista socialista tras ganar las primarias frente a José Luis Díaz, entonces un edil con experiencia. Gobernó en ese primer mandato con el Bloque, y en el siguiente consiguió mayoría absoluta; lo hizo después en minoría y desde el 2011 comparte gobierno con dos concejales del BNG. Juntos, socialistas y nacionalista suman 13 votos, la mayoría que el Partido Popular no logró por un escaño. Ayer, el teniente de alcalde Antón Bao (BNG) ratificó la petición de dimisión y dejó a la espera de la reunión de la dirección del Bloque en Lugo y de la consulta con los militantes la decisión de abandonar o no el gobierno local.
Estado del municipio
El mismo día (el 22 de noviembre) en el que Orozco comparecerá por la tarde como imputado, presidirá por la mañana el pleno de debate sobre el estado del municipio. No será un pleno más. El grupo municipal popular ya aprovechó ayer la coyuntura para recordarle al Bloque que tiene la oportunidad de dejar que gobierne el partido más votado (PP). Puestos a apretar las tuercas políticas a Orozco, señaló que el caso Pokémon y el encarcelamiento del concejal Fernández Liñares, que fue «uno de los máximos responsables de los gobiernos socialistas», lo sitúa en una posición en la que, si sabía, malo, y, si no sabía, malo también.
Gobierno de izquierda
Si el Bloque Nacionalista Galego sale del gobierno lucense al negarse Orozco a dimitir, es más que posible que preste apoyos puntuales a los socialistas; en todo caso, no parece viable que permita un gobierno del PP. Orozco se lo indicó ayer: «Sempre estaremos abertos a que a esquerda goberne esta cidade e a procurar que non goberne a dereita».