Los funcionarios podrán cobrar en enero la mitad de su extra de junio

m. cheda SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

Facenda habilita 65 millones para un anticipo que la CIG ve «indecente»

28 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras el palo, la zanahoria. Los aproximadamente 90.000 empleados de la Xunta ingresarán en el 2013, según su categoría, entre un 2 y un 6 % menos de lo que por contrato les correspondería, lo cual redundará en un ahorro de 125 millones para el erario. No obstante, siempre y cuando así lo soliciten, podrán cobrar junto con la nómina de enero la mitad de la extra de junio. Con ello, el Gobierno autónomo, según su presidente, Alberto Núñez Feijoo, pretende «compensar de algunha maneira» la pérdida íntegra de la paga extraordinaria de este diciembre que ha sufrido el funcionariado de toda España como consecuencia de un recorte impuesto por la Administración Rajoy en julio pasado. En Extremadura, comunidad también dirigida por el PP, los funcionarios percibirán a comienzos de año la extra de mediados y en época estival, la navideña.

A la par que el proyecto de Lei de Orzamentos para el ejercicio próximo, dado que estos últimos no podrán entrar en vigor hasta el 1 de marzo, el Consello de la Xunta aprobó ayer un decreto de prórroga de la vigencia de los presupuestos del 2012 durante el primer bimestre del 2013. En ese segundo documento, el Ejecutivo habilita los mecanismos financieros «precisos» para que los trabajadores públicos de la comunidad puedan solicitar un anticipo a enero del 50 % de la extra del verano. Si todos ellos se acogiesen a dicha medida, la caja común tendría que hacer frente a un pago inicialmente no programado de hasta 65 millones de euros, según una valoración revelada por la conselleira de Facenda, Elena Muñoz, en conversación informal tras una rueda de prensa ofrecida en Santiago.

Ante los medios de comunicación, Feijoo vendió esta decisión como un «recoñecemento ao esforzo» de sus beneficiarios. Sin embargo, apenas una hora más tarde, la Confederación Intersindical Galega (CIG), a través de una nota oficial, no acogió muy favorablemente esa forma de ver las cosas; de hecho, la calificó de «indecente logo do saqueo do que están sendo vítimas» los funcionarios y anunció la convocatoria de movilizaciones contra la misma.

Protestas como la que ayer mismo, mientras el Gobierno daba luz verde a las cuentas para el 2013 en el interior del compostelano complejo de San Caetano, fuera del edificio protagonizaban decenas de miembros de la plantilla de la Administración gallega. Clamaban contra la reducción media del 4 % de sus salarios el ejercicio próximo, a la par que denunciaban anteriores mermas de su poder adquisitivo, el cual, por diversos ajustes, ha menguado una quinta parte en los últimos 30 meses.