El Ministerio de Educación y las universidades crean una comisión mixta de trabajo para acometer los cambios
05 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Los rectores y el Ministerio de Educación han comenzado a trabajar con el documento elaborado por un comité de expertos para la mejora del sistema universitario español. El objetivo es que esta reforma se haga a lo largo de la legislatura, y para ello se constituirá una comisión mixta formada por rectores y Gobierno, en la que además de Educación estará la secretaria de Estado de Investigación, que depende de Economía. Los rectores también pidieron en la reunión del Consejo de Universidades de ayer la presencia de responsables de Hacienda.
Horas antes del encuentro con el ministro, los rectores celebraban una asamblea del órgano que los aglutina, la CRUE, para abordar el texto. En ella valoraron de forma positiva esta comisión mixta y se mostraron totalmente dispuestos a discutir y colaborar en el debate de una reforma universitaria. Pero los representantes de las universidades españolas dejaron claro también el ahogo financiero y de imposibilidad de contratar a personal en el que están inmersos. El rector de la Universidade da Coruña, Xosé Luís Armesto, aseguró tras el encuentro que «o principal problema agora é a suficiencia financeira». Los responsables universitarios, por lo tanto, exigen que esta reforma resuelva también los problemas económicos y de contratación de personal.
Además de poner en marcha una comisión mixta de trabajo, el ministerio se reunirá con otros grupos implicados en la universidad para recoger todas las aportaciones posibles. Otra de las claves al abordar el texto de reforma presentado a Wert es determinar qué propuestas pueden acometerse sin cambios normativos, y cuáles implican modificaciones de envergadura.
Juan Casares, rector de la Universidade de Santiago, asegura que en estos momentos «a nosa prioridade absoluta é resolver a situación financeira das universidades, que é preocupante», y en la que coinciden todos los rectores. Casares apunta que es difícil pensar en grandes cambios «se vivimos pendentes das nosas contas», y que no es válido aplicar normas de recorte de personal con carácter general en todas las Administraciones «porque os colectivos son totalmente diferentes».