La enumeración de los objetos sustraídos de la catedral de Santiago, según el escrito del fiscal Antonio Roma, va más allá de dinero en distintas divisas. Entre la documentación registrada por la acusación figuran seis fotocopias de los planos de la catedral con las indicaciones para la ubicación de las cámaras de videovigilancia en todo el conjunto. Esta documentación, según el escrito, estaba en poder del acusado del robo del Códice Calixtino, Manuel Fernández Castiñeiras. Según la Fiscalía, este material, junto con otra serie de objetos y papeles, se encontraba en el despacho del deán, que por aquel entonces era José María Díaz.
El fiscal acusa a Manuel Fernández Castiñeiras de, entre los años 2011 y 2012, llevarse del despacho del deán objetos que eran propiedad del máximo responsable de la catedral, entre ellos, las ediciones facsímiles de un Libro de las horas y de Officium virginis. La valoración de estas dos piezas ronda los mil euros. Además, y como ya se había anunciado en la investigación, se habría llevado también dos bandejas y una concha de plata.
Proyecto de restauración
Pero el acusado también se apropió, según el fiscal, de documentación guardada en el mismo despacho. Entre los papeles, están relacionados los proyectos de restauración en distintos puntos de la catedral, entre ellos el del pórtico da Gloria. En la misma relación están los originales de los proyectos de restauración del claustro, las obras en la Casa do Deán y el correspondiente al acceso público a las cubiertas catedralicias.
También contratos suscritos por la catedral y los proveedores, notas del funcionamiento interno del cabildo, incluyendo notas de protocolo de la visita papal de noviembre del 2010. En algunos de los casos, el acusado se llevó también las facturas.
Los libros de cuentas de la catedral compostelana entre los años 1991 y 2005, ambos incluidos, los convenios de colaboración del cabildo con la Xunta, los contratos de audioguías o la presentación virtual de la catedral también fueron sustraídos, según explica el escrito de la Fiscalía. Además, la lista de lo robado incluye documentos del comité de empresa de la catedral. El valor de los papeles excedería con mucho los mil euros.