El PSOE da puerta a su socio de gobierno tras pactar con un grupo escindido
09 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.No hubo estertores. Ni conflictos antes del desgarro. Al menos no los hubo a la vista de todos, pero incluso así el pacto de gobierno que había en el concello coruñés de Culleredo se rompió. Julio Sacristán, bastión socialista y alcalde cullerdense desde 1983 (la mitad de su vida) pondrá fin hoy oficialmente al idilio que forjó con el BNG tras las elecciones del 2007, una vez que fructificaron los «meses» de negociaciones «en silencio» con José Ramón Rioboo, el portavoz de la que hasta hace escasas horas era la Agrupación Progresista de Culleredo (APdC).
Rioboo y los otro cuatro ediles que en en el 2011 cosechó la fuerza independiente -escisión de los socialistas hace algo más de seis años- vuelven «a la casa del PSOE». A su reconciliación, por la que pasarán a ostentar 13 de los 21 ediles, le han llamado «integración». Con esta «maioría absoluta», Sacristán entendió que «non ten lóxica seguir co pacto [con el BNG]». Las resoluciones de alcaldía por las que se le retiran las competencias a los tres ediles nacionalistas que hasta ahora eran socios de gobierno de los ocho del PSOE llegarán a sus manos esta mañana. Son los papeles de un divorcio de cuya inminencia el BNG dijo haberse enterado «pola prensa», según Raquel Jabares, hasta el momento primera teniente de alcalde. Preguntó a Sacristán «se había algo» y, dijo ella, este le prometió que «de ser así, eu sería a segunda en enterarme». Aunque algunas fuentes apuntan a que sí se lo había dicho, Jabares mantiene que un titular le avanzó la «integración total» y el fin de un bipartito del cual hizo una valoración «boa».
El nuevo ejecutivo gobernará un municipio de 29.416 vecinos -por cuyo «interese xeral» justificaron su reconciliación-, con un presupuesto de 18,9 millones para el 2013. Es uno de los ayuntamientos más importantes del área metropolitana de A Coruña, con una de las mayores explosiones demográficas de Galicia en las últimas décadas -y el consiguiente desarrollo urbanístico-, tocado de lleno por la ría de O Burgo, cruzado por la AP-9, la A-6, la línea férrea entre A Coruña y Madrid, la tercera ronda y, sobre todo, influido en un 95 % de su territorio por el aeropuerto de Alvedro.
La dirección del BNG criticó la «complicidade da organización socialista a nivel galego» con un «desleal» PSOE local. Y el PSOE provincial apuntó que recomponer las escisiones de su partido es una meta en más concellos. Sea como fuere, la ruptura en Culleredo es un hecho.