20 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
La crisis convirtió la racionalización y el adelgazamiento de la Administración en una urgente necesidad. Lástima que sea solo funcional, con una difícil, complicada y confusa transferencia a favor de las diputaciones. Es frustrante que no se acompañe de la imprescindible fusión de los municipios pequeños y de las periferias metropolitanas. Un mapa con el 50 % de los municipios con menos de mil habitantes requería una reforma territorial paralela, como en todos los países se ha hecho.