El PP prefiere el acuerdo, pero avisa de que el recorte de diputados es una promesa electoral
19 nov 2013 . Actualizado a las 11:27 h.La reducción del número de diputados del Parlamento gallego se llevará a cabo sí o sí, aunque el Partido Popular, que abandera la propuesta para recortar en casi un 20 % el número de escaños, está dispuesto a discutir el alcance de este tijeretazo. Lo dijo ayer el portavoz parlamentario del PP, Pedro Puy, al advertir que la entrevista mantenida el pasado viernes entre Feijoo y Besteiro, los líderes popular y socialista, contribuyó a abrir «espazos para consensuar» la reforma electoral. Ahora bien, si ambas formaciones no son capaces de alcanzar un acuerdo, el PP asumirá en solitario la reforma que comprometió en su programa electoral.
La discusión política sobre el número de diputados se avivó de nuevo ayer, después de que el presidente de la Xunta y líder del PPdeG, Alberto Núñez Feijoo, anunciara su voluntad de negociar esta reforma con carácter inmediato para aprobar en el primer período de sesiones del año próximo.
El vicepresidente de la Xunta y secretario general del PP, Alfonso Rueda, abonó ayer esta perspectiva, al argumentar que es «importante» el ahorro que se produciría con el pretendido recorte de 14 diputados -cifrado en unos 5,5 millones de euros por cada legislatura-, como importante es también el «mensaxe que se envía á sociedade», dijo Pedro Puy, en el sentido de que las instituciones también están dispuestas a acompañar a la gente en sus sacrificios.
Por su parte, el portavoz del PSdeG, Méndez Romeu, dijo que su partido permanece a la espera de que los populares registren su iniciativa por escrito para «emitir unha opinión». Con estas palabras, los socialistas refrendan su predisposición a debatir con el PP sobre este asunto, en contra del criterio mantenido por el BNG y AGE, contrarios a cualquier recorte del número de escaños.
Ahora bien, si el PP insiste en que la reforma electoral es un mero «axuste» en la ley actual para rebajar el número de diputados dentro de lo previsto en el Estatuto de Autonomía, el PSdeG supedita cualquier acuerdo para la reforma a que se plasme con un consenso amplio, que no está garantizado de antemano.