Puy admite que la propuesta «recomenda» consenso

Santiago / la voz

GALICIA

BNG y AGE ven un «golpe de Estado» en el plan del PP para la designación directa de los alcaldes

02 sep 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Alejado de la entusiasta defensa sí o sí desplegada por Feijoo un día antes, el portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy, realizó ayer un tímido alegato de la reforma electoral que ha propuesto el presidente de los populares españoles, Mariano Rajoy, para que sean investidos alcaldes quienes ganen los comicios municipales y no candidatos apoyados por coaliciones de partidos. De hecho, en comparecencia ante de la prensa, Puy advirtió de que se trata de un cambio de tal «alcance» y tan cercano a la fecha de la próxima cita con las urnas (mayo del 2015) que «recomenda chegar a algún tipo de acordo» con más fuerzas políticas.

La voz de los conservadores en la Cámara autónoma reconoció que la reforma para la elección directa de regidores «alterará significativamente o sistema de partidos políticos consolidado». De ahí que, acto seguido, manifestase: «O ideal sería que tivese un grao de consenso amplo, como vén sendo costume en España dende a transición política». «As transformacións significativas das normas básicas de xogo -concluyó- deben facerse polo máximo acordo. [...] Todas estas cuestións sería mellor falalas e negocialas cos grupos da oposición e que estes tivesen unha predisposición ao diálogo».

A la misma hora, pero no en Santiago, sino de visita institucional en Nogueira de Ramuín (Ourense), el vicepresidente de la Xunta prefería incidir no tanto en la cuestión de fondo como en la negativa de la oposición a hablar sobre ella. Alfonso Rueda declaró que «non ten ningún sentido» que los grupos de izquierda y los nacionalistas reaccionen con un «non rotundo» a la «oferta de consenso» de Rajoy en este campo cuando el propio Ejecutivo central ni siquiera ha formalizado aún los términos exactos de su plan.

El PSdeG, para el 2019

En las antípodas de Rueda, la oposición gallega, con mayor o menor dureza, salió en tromba a cargar contra las pretensiones del PP para modificar el método de designación de alcaldes. En el posicionamiento más moderado, el portavoz parlamentario del PSdeG, José Luis Méndez Romeu, reiteró que un cambio de ese tipo «só pode abordarse» desde el asenso de «todas as forzas políticas». El socialista, además, afeó a los conservadores que no se puede debatir «con un mínimo de rigor» sobre su perseguido modelo de comicios municipales, dado que todavía no han presentado una alternativa «seria» a la actual. En todo caso, a juicio de Méndez Romeu, cualquier reforma que pudiera aprobarse ahora no debería entrar en vigor, al contrario de lo que quiere su promotor, hasta las locales del 2019.

Por su parte, Bloque y Alternativa Galega de Esquerda coincidieron en calificar de «golpe de Estado» el cambio sugerido por los populares, añadiendo a la citada expresión «legal» el BNG y «metafórico» AGE. «O PP ten perdidas as eleccións nas grandes urbes do noso país e nas medianas, e o que quere é amañar a lei [...] para manterse no poder», reprochó la número dos de Beiras en O Hórreo, Yolanda Díaz. Esos comicios supondrán, al entender de esta última, «a derrota definitiva do réxime bipartidista, que é o do desgoberno, o da corrupción e o de traballar para os que mandan».

Mientras, el líder de los frentistas, Francisco Jorquera, criticó que la reforma de Rajoy representa «unha perversión total da democracia», «un cambio unilateral das regras do xogo a beneficio exclusivo de unha parte».