Aunque no todos los cambios sean positivos, debemos reconocer una sensible mejoría en el conjunto de las relaciones por tren que conforman la nueva oferta de Renfe para el servicio ferroviario entre Galicia y Madrid.
Entre las mejoras, las más destacables son la reducción de media hora en los tiempos de viaje y el incremento global de frecuencias, pero también que el primer servicio diurno, con salida a las 5:15 de Santiago, permitirá realizar una estancia de 8 horas en Madrid, retornando el mismo día.
Reconocemos que este nuevo plan de comunicaciones con Madrid abre un amplio abanico de posibles conexiones en una jornada para acceder a todas las comunidades periféricas del Mediterráneo, desde Cataluña a Andalucía, pasando por la Valenciana y Murcia. Aun exigiendo transbordo en Madrid, los tiempos para alcanzar los destinos más distantes son razonables, muy competitivos y menores que los realizados en automóvil particular.
Ferrol, que sigue conservando dos relaciones diarias, reduce los tiempos de viaje a Madrid al tiempo que gana un nuevo servicio rápido con A Coruña. Y Lugo también se beneficia de la misma reducción de tiempos.
La más beneficiada será Ourense, con un tren cada 2 horas y media hacia o desde Madrid. Como hechos negativos, hay que constatar la falta de atención de la operadora con Pontevedra y la comarca del Salnés, donde existiendo la posibilidad de comunicarlas directamente con Madrid por el eje atlántico, evitando el molesto retroceso por la ciudad olívica, se reduciría el tiempo de viaje en una hora a los pontevedreses sin afectar a los tiempos de Vigo.
Xosé C. Fernández es experto en Ferrocarriles.