Sin timón y a la deriva. Así va el ¿gobierno? de Ferrol. El bipartito tenía fecha de caducidad. Pocas horas después de las autonómicas, de que bajase la marea y el PSOE se hundiese, el alcalde Jorge Suárez lanzó el órdago. O la socialista Sestayo acataba órdenes o rompía el pacto. Que es lo que ha sucedido. Y año y medio para eso. Año y medio perdido para una ciudad con indicadores en alerta roja y, eso sí, posibilidades al fin para cambiar de ciclo. ¿Y ahora? Rebumbio y travesía por el desierto. De momento, al menos. Un gobierno de ocho es una declaración de intenciones. Nada más. Al vecino, al que cotiza, lo tienen despistado y cabreado. La urbe está parada en lo grueso. ¿Dónde está el proyecto político? ¿Las propuestas? No hay tiempo para pensar en clave de ciudad si se está siempre en la trinchera.