«Tengo miedo y ahora mismo no volvería a coger la bicicleta»

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

GALICIA

Óscar Vífer

El ciclista está convencido de que «las consecuencias serían fatales» si no hubiese escapado del transportista

18 feb 2020 . Actualizado a las 09:13 h.

Viernes. Veinticuatro horas después de haber sido agredido por un camionero que le asestó un martillazo en la cabeza, Delfín Santiago da muestras de sentirse algo abrumado por el alcance del vídeo en el que se recoge el incidente. De hecho, Ángel Iglesias, el otro ciclista que consiguió evitar la acometida del transportista, apunta que incluso han recibido llamadas de medios de comunicación del extranjero, de México, entre otros países. Mientras, la investigación de lo ocurrido sigue en manos de la Policía Judicial de la Comisaría Provincial de Pontevedra.

-La primera pregunta es obligada, ¿cómo se encuentra?

-Físicamente, estoy mal porque me duele bastante la cabeza, y el brazo. El golpe fue muy fuerte, pero lo peor es lo psicológico. Tengo mucho miedo.

-¿Le costará coger la bicicleta?

-Ahora mismo, sí. Tengo miedo y ahora no cogería la bicicleta. Fue algo grave a lo que no estás acostumbrado. Hago muchos kilómetros en bici, muchos, y nunca me pasó algo parecido. Nos rebasan miles de coches todos los días, cientos de camiones, y nunca tuve un problema. La gente se está concienciando bastante, pero queda una minoría residual.

-En las imágenes viralizadas se puede ver cómo Ángel consigue huir del camionero, pero usted no logró evitar que el camionero le pegara con el martillo.

-No, la verdad es que nunca pensé que me fuera a agredir. Me fui distanciando de él, pero iba con la bicicleta de la mano y me dio un fuerte golpe en la cabeza. Me quedé como medio mareado, y le sigo diciendo «¿qué haces?, ¿qué haces?, ¡que me matas!», y él me soltó las palabras que se escuchan en el vídeo. «¡Te mato! ¡Te mato, hijo de tal! ¡Te mato!». Tuve que escapar por la carretera general porque, si me paro y me quedo quieto, las consecuencias serían fatales.

-En su caso, todo parece apuntar que llevar puesto el casco lo salvó de daños mayores.

-Fue vital, sí. El casco está destrozado. Es un casco de alta gama, muy bueno, gracias a Dios, pero si me da dos centímetros más abajo, me golpea en la sien y me quedo en el sitio.

-¿Ese tipo de cascos de alta gama los utiliza porque usted compite?

-Sí, claro. A lo mejor otro tipo de casco, el que puede tener una persona normal, también aguantaría [el impacto], pero los daños serían mucho peores. Lo que hace un casco bueno es absorber el impacto. Te caes y lo que hace el material es absorber el golpe, y evita la mayor parte del daño.

-Al margen de la agresión, la carretera donde se produjo el accidente, la que une Pontevedra con Marín, está considerada como muy peligrosa por los ciclistas.

-Es peligrosa porque no tiene arcenes y está muy sucia, aunque estos días coincidió que la han limpiado. Desde donde se ubica la fábrica de Ence hasta Os Praceres está bacheada... Es normal, son cientos los camiones que pasan cada día y eso no hay asfalto que lo aguante. El problema es que los ciclistas no tenemos una alternativa a esta carretera.

Una empresa de Lugo ofrece trabajo al transportista implicado

Nada más tener conocimiento de lo ocurrido, la empresa Ence anunció que procedería a la identificación del camionero para, acto seguido, «presentar denuncia e tomar as medidas oportunas para que non volva traballar para a compañía». Posteriormente, y a través de las redes sociales, una compañía de la provincia de Lugo difundió a través de su perfil de Facebook un mensaje ofreciendo «trabajo al camionero afectado por los ciclistas en Pontevedra», al tiempo que pedía que se compartiese el mensaje al resto de usuarios de la red social precisando que el trabajo sería de chófer en su empresa. Paralelamente, otros internautas cargaron tintas contra los dos ciclistas, incluso llegando a proferir insultos y amenazas de toda índole contra ellos.