La falta de mayorías marca la constitución de las diputaciones, que arranca hoy en Ourense

Domingos Sampedro
domingos sampedro SANTIAGO / LA VOZ

GALICIA

MIGUEL VILLAR

Los pactos PSOE-BNG para formar gobiernos estables continúan en el aire en A Coruña, Lugo y Pontevedra

28 jun 2019 . Actualizado a las 09:30 h.

Después de los concellos llega la hora de las diputaciones. La constitución de los entes provinciales gallegos arranca hoy en Ourense, donde el popular Manuel Baltar se tiene que servir por primera vez de apoyos políticos para ser investido presidente, y proseguirá el lunes 1 de julio en A Coruña y el miércoles 3 en Pontevedra, finalizando en Lugo en una fecha todavía pendiente de determinar.

El aumento de la fragmentación política y la falta de mayorías absolutas, que afecta por primera vez al conjunto de las cuatro diputaciones, son esta vez los elementos distintivos de unas sesiones constitutivas que van a ceder todo el protagonismo a la negociación de los pactos de investidura o de gobierno entre las diferentes fuerzas políticas.

La corporación provincial ourensana estrenará hoy un gobierno bicolor liderado por Manuel Baltar, que deberá ceder a Democracia Ourensana la vicepresidencia segunda, un puesto en la junta de gobierno y otro en un área delegada. Y este acuerdo puede modificar sustancialmente la cultura de gobierno de los Baltar, primero José Luis y desde el 2012 su hijo José Manuel, quienes llevaban más de treinta años dirigiendo en solitario el ente provincial.

La constitución de las tres diputaciones restantes depende en mayor o menor medida de la negociación de pactos entre el PSOE y el BNG. Los socialistas tendrían asegurada, salvo sorpresa mayúscula, la presidencia en A Coruña, con Valentín González Formoso; en Pontevedra, con Carmela Silva; y en Lugo, donde el alcalde de Monforte, José Tomé, relevará a Darío Campos.

Y, pese a la inexistencia de mayorías y a que faltan solo tres días para constituir la Diputación de A Coruña, la negociación del pacto con el BNG todavía está muy verde. Esta se orienta a reequilibrar el reparto de fuerzas en el seno de la institución, en detrimento de los nacionalistas, toda vez que el PSOE subió de 8 a 11 diputados tras las últimas elecciones, mientras el BNG bajó de 5 a 4. En Pontevedra, donde a Carmela Silva le falta solo un diputado provincial para tener mayoría absoluta, todo indica que la institución se constituirá sin un pacto que garantice la entrada del BNG en el gobierno. La relación entre los dos socios se está deteriorando por esta razón y debido a que el PSOE le negó a los nacionalistas la posibilidad de constituir grupo municipal propio en Vigo, donde solo lograron un concejal. En Lugo la constitución está pendiente de fecha y de que arranque la negociación entre PSOE y BNG.