Desirée Vila, atleta paralímpica: «Le dedicaría la medalla al doctor que me amputó la pierna»

GALICIA

Con 16 años, una negligencia médica y la amputación de una pierna truncaron su carrera como gimnasta. En pocos días, cumplirá su sueño de estar en unas Olimpiadas

19 ago 2021 . Actualizado a las 17:23 h.

Desirée Vila (Gondomar, 1998) está este jueves rumbo a Tokio. En pocos días cumplirá su sueño de participar en una cita olímpica. «Va a ser espectacular estar allí, vivirlo en persona... Y me va a hacer crecer muchísimo como deportista, porque es el mayor evento deportivo al que puedes asistir. Creo que puedo ser muy competitiva, fui bronce en el Europeo, voy a darlo todo, a por la medalla», dice animosa.

Ya sabe incluso a quién dedicaría la presea soñada. Uno de ellos sería el doctor Lores, que en el 2015 le amputó la pierna derecha después de que un accidente practicando gimnasia acrobática y una negligencia de otro médico le provocaran una isquemia que pudo acabar con su vida. «Fue el primero que me dijo que me veía en unos Juegos Paralímpicos. No solo me salvó la vida, también confió en que aquello no me hundiría. Él me transmitió esa esperanza y esa ilusión», recuerda.

El deporte fue su gran aliado en aquella encrucijada que se le presentó cuando ni siquiera había cumplido los 17 años. Tras un primer año especialmente duro, centrado en la rehabilitación y la adaptación a la prótesis que la acompaña desde entonces, sus padres fueron quienes más le insistieron en que volviera a la actividad deportiva. «Mi rutina hasta entonces había sido entrenar a diario, y me faltaba eso. Así que lo primero fue aprender a correr con una ballesta. Empecé por mi cuenta y fui viendo progresión. Es un poco adictivo, cada día quieres conseguir un poco más, una marca mejor», comenta entre la broma y la sinceridad. Y es que Desirée es una competidora nata, en las pistas y fuera de ellas. «Lo que me sucedió me dio un aprendizaje enorme. Me di cuenta de lo que vale la vida, y que la actitud debe ser la de derribar todas las barreras. Agradezco mucho a mi familia que no me haya sobreprotegido», confiesa.

En Tokio competirá en salto de longitud y en los 100 metros lisos. Las últimas semanas las ha pasado en Barcelona, en una burbuja con sus compañeros de expedición deportiva para evitar cualquier posible contagio por covid que pudiese truncar la participación en los juegos. Pero habitualmente Desirée reside en la residencia Blume y entrena en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid. Allí estudia también Relaciones Internacionales. «La política, la economía, los idiomas... todo lo que tiene que ver con mi carrera me encanta», explica, aunque reconoce que casi todos sus planes están vinculados con el deporte. «Cuando no estoy con el atletismo hago surf, snow, patinaje... Pero también me gusta viajar».

Donde también es la reina, es en las redes sociales. «Cuando perdí la pierna vi que la discapacidad era un tabú, no encontraba vídeos en español de gente en mi situación. No había influencers con discapacidad, y yo pensé que sí se podía». Su sinceridad y su desparpajo en su canal de Youtube o su cuenta de Instagram han enganchado a decenas de miles de personas. Marcas como Barbie, Adecco o National Geographic la han considerado un ejemplo de superación y un modelo inspirador de mujer. No es para menos.

Fui

Gimnasta acrobática

Soy

Atleta paralímpica y estudiante de Relaciones Internacionales