La Xunta inyecta 55 millones para mantener por segundo curso la gratuidad de las escuelas infantiles
GALICIA

La medida vuelve a hacer repuntar la demanda, y este curso llegará a 31.000 familias que se ahorrarán 2.000 euros por niño
31 ago 2023 . Actualizado a las 09:48 h.Por segundo año consecutivo en Galicia, las escuelas infantiles son gratuitas para todos aquellos niños entre 0 y 3 años. Esta medida se aplica con carácter general, con independencia de la titularidad del centro educativo (escuelas infantiles públicas autonómicas, municipales, privadas y de iniciativa social). Para mantener este modelo, la Xunta inyectará este curso 55 millones de euros, una cifra similar a la del año pasado. La Consellería de Política Social, que es la que afronta este gasto, calcula que en hay un total de 550 escuelas beneficiadas que a partir de este 1 de septiembre darán cobertura a 31.000 familias gallegas. Son un millar más que el año pasado, porque esta gratuidad —de la que Galicia fue pionera en España— está provocando un incremento de la demanda.
El Gobierno de Rueda calcula que esta iniciativa supone un ahorro medio aproximado de 2.000 euros por niño.
Con esos 55 millones, la Administración autonómica sufraga todos los gastos derivados de la atención educativa, pero las familias tienen que enfrentarse a unas serie de servicios complementarios como el comedor, transporte u horas extra. Esta medida se aplica durante ocho horas al día y once meses al año. «Algunas familias son un poco reacias a pagar el mes restante, pero en general están contentas y agradecidas. Se quitan un peso económico bastante importante», afirma Paula Castro, empleada de Arlequín, una escuela infantil de Ourense.
Esta profesional explica que no solo la demanda se ha incrementado, si no que también ha aumentado el tiempo que los niños están en la escuela: «Las familias son más receptivas también a la hora de hacer el horario. Si antes dejaban al niño tres o cuatro horas, ahora gracias a la gratuidad suelen asistir la jornada completa».
Con esta gratuidad generalizada, Galicia se ha convertido en la comunidad que tiene una mayor tasa de escolarización en la etapa de 0 a 2 años, según un informe reciente del Ministerio de Educación. Para el curso 2022-2023 se situó en el 56 %, diez puntos por arriba de la media nacional y 23 por encima de lo que aconseja la Unión Europea. País Vasco, Madrid y Andalucía son las únicas que se aproximan ligeramente.
La directora de las escuelas infantiles Os Pequerrechos, Paula Gundín, ve otra consecuencia derivada de esta política: «La gratuidad fomenta mucho el incremento de la natalidad, que representa un problema muy importante tanto en Galicia como en España. Es necesario que nazcan niños para todo».
La gratuidad de las escuelas infantiles soluciona muchos problemas a las familias que viven en concellos medianos o ciudades, pero no son suficientes para las poblaciones de ayuntamientos pequeños. Por ejemplo, en estos municipios, los largos desplazamientos de los padres a las escuelas pueden perjudicar la conciliación familiar, uno de los principales objetivos.
Para estos últimos, en el año 2016 la Xunta implantó las llamadas casas nido, un modelo «de atención integral a nenos de 0 a 3 anos para favorecer a conciliación no rural». Esta iniciativa atiende tiene 530 plazas, que son también 100 % gratuitas, y únicamente disponible en concellos poco poblados. Los centros ofrecen un servicio personalizado a los niños por parte de la plantilla de profesionales.
«Si antes había plazas disponibles, ahora tenemos listas de espera»
Las escuelas concertadas y privadas infantiles también se han visto beneficiadas con la gratuidad del uso de estos centros para los niños de 0 a 3 años. «Antes en las escuelas infantiles públicas no llegaban las plazas, los horarios coincidían mal. No hay ninguna pública que esté hasta las 11 de la noche como nosotros, ni que abra a las siete de la mañana», explica Beatriz Quintáns, directora desde hace más de 30 años de la escuela Mami en Santiago. En su centro las cosas han cambiado mucho en estos dos años de gratuidad: «Si antes había plazas vacías, ahora tenemos espera de siete niños. Son bebés que pueden empezar en diciembre porque hay mucho hijo de residente que se van y queda huecos libre».
Las empresas privadas reciben pagos directos de la Xunta por las horas gratuitas. Los centros coinciden en que los pagos son «puntuales y no suele haber ningún problema». Paula Quintáns comenta que incluso se le han hecho pagos por adelantado: «Si empezaba en septiembre, a finales de agosto ya nos habían pagado los primeros meses. Después siempre hay un reajuste, por cambios de horario, reducción…».
Requisitos para la ayuda
Para obtener la subvención es imprescindible estar empadronado en Galicia. Los niños tendrán que acudir un mínimo de tres horas diarias a la escuela y los profesores registran en una aplicación digital las horas que pasan cada niño en el centro. Al final de cada mes, los padres tienen que firmar un papel de acuerdo con el número de horas que refleja el papel. Posteriormente el documento es emitido a la Xunta que efectúa el pago a las empresas.