El PPdeG abre una batalla contra el presidente de la Fegamp por rechazar la oferta de la Xunta en financiación local

Mario Beramendi Álvarez
MARIO BERAMENDI SANTIAGO

GALICIA

El Conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, saluda al presidente de la Fegamp, Alberto Varela, el día de su elección. Entre ambos, el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé.
El Conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, saluda al presidente de la Fegamp, Alberto Varela, el día de su elección. Entre ambos, el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé. Sandra Alonso

Acusa a Alberto Varela, regidor socialista de Vilagarcía, de hacer un uso partidista de la institución, y este responde que el posicionamiento contrario no tuvo ningún voto en contra en la comisión ejecutiva

16 oct 2024 . Actualizado a las 19:15 h.

El PPdeG ha abierto una batalla contra el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), el regidor socialista de Vilagarcía, Alberto Varela, al que acusa de hacer un uso partidista de la institución y arrogarse la voz de los concellos gobernados por los populares. Esta crítica se produce justo un día después de que la comisión ejecutiva de la entidad que asocia a los 313 concellos gallegos (además de las cuatro Diputaciones y nueve entidades locales) se posicionase en contra de la oferta de la Consellería de Facenda de incrementar un 6,3 % el Fondo de Cooperación Local en los próximos presupuestos autonómicos, que pasaría de 158 a 168 millones de euros. Un incremento de diez millones de euros, de los que 5,4 irían para los ayuntamientos de menos de 15.000 habitantes, que son los que, según la Xunta, pasan por mayores apuros financieros y sufren con más intensidad la subida de costes. Es decir, que sería una subida condicionada, que es lo que rechazan los municipios. 

Esta decisión en la comisión ejecutiva se adoptó el martes por once votos a favor y seis abstenciones. No hubo ni un voto en contra.

Sin embargo,  el portavoz del PP en la Fegamp y alcalde de Poio, Ángel Moldes, ha reclamado a Alberto Varela que «deixe de falar en nome de todos os concellos», puesto que los populares no comparten la crítica realizada por el regidor socialista a la propuesta de dotación económica del Fondo de Cooperación Local en el anteproyecto de Presupuestos de la Xunta para el 2025. El regidor de Poio es la persona elegida por los populares para ocupar la vicepresidencia de la asociación, que hasta ahora ostentaba el popular Héctor Corujo, alcalde de O Incio.

Moldes todavía no ha tomado posesión de su cargo en el seno de la Fegamp, pero todo indica,a la vista de los hechos, que el nuevo perfil elegido es para dar una mayor batalla interna en el seno de esta organización que preside el PSdeG. El PPdeG informó de este cambio el pasado 8 de octubre y lo justificó en la necesidad «de non acumular cargos e para poder atender o máximo posible todas as súas responsabilidades despois de tomar posesión o pasado verán como deputado provincial en Lugo».

Ante las críticas formuladas por el PPdeG, la Fegamp aseguró este miércoles que la comisión executiva «está mandatada a cumprir e defender os acordos adoptados na súa asemblea xeral ordinaria celebrada en novembro pasado» y que, entre estos, están plenamente vigentes las cinco primeras resoluciones del relatorio sobre financiación local, que fueron aprobadas por unanimidad. «O sinalado nestas resolucións xustifica o rexeitamento á proposta de incremento condicionado do FCL achegada pola Xunta de Galicia», asegura la entidad que preside Alberto Varela.

La Fegamp reitera la postura defendida últimamente: insistir en que debe incrementarse la cuantía de todo lo que sea incondicional, es decir, el fondo base, para que el concello lo oriente a lo que quiera, porque es el municipio el que conoce mejor cuáles son sus necesidades. En línea con lo expresado ya en otras ocasiones, la organización entiende que deben perder peso las transferencias finalistas, que ahora representan tres cuartas partes del dinero que llega de la Xunta a las corporaciones locales (vía convenios y subvenciones). Aquí se suma otro problema, ya advertido por el Consello de Contas: el 30 % de ese dinero no se ejecuta. Además, este mecanismo de financiación abre la puerta a una mayor arbitrariedad y discrecionalidad, de forma que se puede priorizar a los concellos en función de su color político.