Sanidad propone un nuevo complemento específico para conseguir la exclusividad de los jefes de servicio
GALICIA
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La ministra ha reanudado este miércoles la negociación del estatuto marco del personal sanitario con los sindicatos en plena polémica sobre la compatibilidad con la privada, y plantea que las horas de descanso de la guardia no sean recuperables. Organizaciones de técnicos superiores consideran «un varapalo» la propuesta del ministerio
22 ene 2025 . Actualizado a las 17:45 h.Las horas de guardia no recuperables, la exclusividad de los mires, el aumento de mujeres en puestos directivos o la figura de los investigadores han sido los temas que sindicatos y Ministerio de Sanidad han abordado este miércoles durante la reunión para renovar el estatuto marco del personal sanitario del Sistema Nacional de Salud. Las conversaciones continuarán el 13 de febrero; antes, los días 6 y 7, el ministerio presentará a las comunidades los avances del texto.
La ministra, Mónica García, ha destacado el «buen tono» de la reunión y ha asegurado que el objetivo es lograr un texto que «recoja a todas las categorías», después de las críticas que varios sindicatos hicieron a algunas de las propuestas que aparecían en el borrador del anteproyecto de ley. Afirmó que el estatuto marco «pertenece a todos los profesionales del Sistema Nacional de Salud», no solo a los médicos, y ha confiado en que pueda consensuarse un texto común.
García señaló que su departamento se plantea la creación de un «complemento específico de exclusividad» para los altos cargos y jefes de servicio de los hospitales, separado del resto de los complementos, para mejorar sus condiciones laborales y evitar que, ante la dicotomía de poder trabajar solo en la sanidad pública o en la privada, elijan la privada.
La exclusividad de los altos cargos es uno de los principales desacuerdos entre el ministerio y los sindicatos sanitarios, que han retomado las negociaciones para renovar un documento que no se ha actualizado desde hace 22 años, como ha recordado García. «Probablemente no se ha cambiado en tantos años porque es un asunto complejo, pero desde el Ministerio no vamos a eludir ningún debate», indicó la ministra, que ha resaltado que todavía no se han resuelto las discrepancias.
En los últimos días, las organizaciones médicas han expresado sus críticas al primer borrador elaborado por el ministerio, que propone que los médicos que ocupan puestos directivos en la sanidad pública tengan que elegir entre ejercer en la pública o en la privada «para evitar conflictos de intereses y malas prácticas». «Nadie se imagina que una persona pudiera trabajar en Coca-Cola y en Pepsi a la vez», dijo la ministra el lunes, cuando los sindicatos comenzaron a revolverse, con el argumento principal de que puestos a elegir, los profesionales se decantarían por la sanidad privada por sus mejores condiciones.
Este miércoles, sin embargo, García ha rebajado la polémica y ha aceptado que «existen otras propuestas» sobre los jefes de servicio, aunque ha insistido en que el planteamiento del ministerio es exigir exclusividad a los cargos directivos. «Fuera de nuestro ámbito, esto es lo más entendible», recalcó.
En su primer documento, el departamento de Mónica García también pedía exclusividad a los mires durante cinco años, un período en el que no podrían trabajar en la sanidad privada. Sin entrar en demasiados detalles de una negociación que requiere «discreción», la ministra ha subrayado que su departamento tiene «el compromiso firme» de que los médicos residentes «encuentren su casa en el Sistema Nacional de Salud, con unas condiciones estables y seguras que les permitan desarrollarse profesionalmente».
Respecto a la reducción de jornada de las guardias, García explicó que es «una prioridad» para el ministerio y que esta medida responde a tres objetivos fundamentales: «Proteger la salud de los profesionales, garantizar la seguridad en la atención sanitaria y regular las condiciones laborales justas». Así, ha indicado que han puesto sobre la mesa que la suma de la jornada ordinaria y de la guardia no exceda las 17 horas, «asegurando que las horas de descanso no tengan que ser en ningún caso recuperables».
La ministra destacó que el nuevo documento «fortalece y reconoce» el papel de los investigadores dentro del Sistema Nacional de Salud: «Es una novedad que por primera vez se reconozca la figura del investigador y la posibilidad de facilitar la conciliación de la labor asistencial con la labor investigadora».
Mónica García señaló que el Estatuto Marco regula «una discriminación histórica», como es el acceso de las mujeres a los cargos de responsabilidad y directivos. «En una profesión donde el 70 % son mujeres y solo el 25 % de los cargos de responsabilidad y dirección son ocupados por ellas», recordó.
«Hay aún mucho por mejorar y concretar»
Tras la reunión, los sindicatos mantienen sus peticiones. UGT ha expresado su «malestar por el proceder» del ministerio y la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) ha reiterado su demanda de un estatuto específico del médico.
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha instado al Ministerio de Sanidad a «no demorar más» la reclasificación de la categoría de las profesiones sanitarias del Estatuto Marco y que se incluya la debida retribución económica para cada una, que considera que debería desvincularse de los Presupuestos Generales del Estado. También ha pedido que se preste especial atención a los técnicos medios y superiores, como son los técnicos de laboratorio y los técnicos en cuidados auxiliares de Enfermería.
Entre las «líneas rojas» trasladadas por la organización están que se garanticen salarios que permitan la exclusividad laboral en el Sistema Nacional de Salud para evitar una fuga de personal a la privada, la jornada de 35 horas en el conjunto de las comunidades, la reducción de las horas de guardias sin merma retributiva y la igualdad salarial en el conjunto de las comunidades.
Mientras, el Sindicato de Enfermería Satse reconoce avances, pero recuerda que «aún queda mucho por concretar y actualizar».
Organizaciones de técnicos superiores sanitarios consideran un «varapalo» la propuesta de Sanidad al «resultar frustrante» frente a los problemas que sufren este tipo de profesionales y que «no ofrece ninguna solución en el presente» ni expectativas futuras de mejora formativa hacia el título de grado universitario. «Se esperaba que el nuevo Estatuto Marco mejoraría a todos los colectivos sanitarios y vemos con estupor cómo la mejora se aplica a los de siempre y los técnicos superiores Sanitarios quedamos en una situación que es un retroceso de facto», critican.
El Sindicato Médico de Galicia (Simega), adscrito a la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), rechaza el texto del anteproyecto al considerarlo «muy lesivo para los facultativos», y exige un texto regulatorio propio para los médicos por las responsabilidades y competencias que conllevan el ejercicio de su profesión. Simega considera que el reconocimiento de la categoría A1+ para los médicos es irrenunciable, al tiempo que se opone frontalmente a que los mires, concluida su formación, tengan cinco años de exclusividad sin poder compatibilizar su trabajo con la sanidad privada.
CC.OO. califica de positivos los avances en el estatuto marco y el calendario de negociación acordado. La organización ha reconocido que el texto incluye «reivindicaciones históricas» del propio sindicato, como la jubilación parcial y anticipada, la reclasificación y la actualización de funciones, y ha apuntado a la necesidad de una redacción «más precisa» de estos asuntos en el nuevo borrador de Sanidad.