El fuego en la desembocadura del río Lor está localizado ya apenas en un puñado de focos con menos fuerza

GALICIA

La mejora en el incendio del sur de Lugo, ayudado por una bajada de temperaturas, permite desactivar la situación 2 de emergencia en esa zona, y ya no queda ninguna bajo esa protección en Galicia
28 ago 2025 . Actualizado a las 12:00 h.Decenas de bomberos vigilaban este miércoles a última hora de la tarde la desembocadura del río Lor y las montañas próximas para asegurarse de que el incendio que los trajo de cabeza desde el lunes no se reavive. Quedan todavía algunos puntos con llama, pero si las condiciones meteorológicas no cambian ya no parece posible que este incendio queme mucho más de lo ya quemado; el último parte apunta a más de 900 hectáreas.
Los focos más visibles son los que estuvieron ardiendo toda la noche del martes al miércoles en la orilla norte del Sil junto al pueblo de Covas, en el municipio de Quiroga. Se trata de una zona rocosa y de difícil acceso con vegetación abundante y muy densa en su base y junto a la que pasa la vía del tren entre Monforte y Quiroga.
De hecho, el corte de esa circulación ferroviaria es la única alteración significativa que todavía está provocando este incendio. El corte se produjo en cuanto el fuego avanzó rápidamente desde su origen en la parroquia de Abrence, en A Pobra do Brollón, hacia los pueblos situados a orillas del tramo final del Lor, ya en el municipio de Quiroga. Las llamas saltaron la vía con facilidad por varios puntos, así que el corte fue inmediato. Tres días después, personal de Renfe trabaja sobre el terreno para reparar los daños provocados por el fuego en la infraestructura ferroviaria. En paralelo, el ADIF llevaba tres días transbordando a los viajeros por carretera.
Lo que no volvió a repetirse son los cortes de la N-120, intermitentes el lunes por la noche y durante la madrugada del martes. La circulación este miércoles ya fue completamente segura.

En vista de la mejoría general de la situación sobre el terreno, la Xunta anunciaba a primera hora de la tarde del miércoles la desactivación de la situación 2 de emergencia. Había sido decretada el lunes, por la cercanía de las llamas a la aldea de Golmar, en A Pobra do Brollón, así como a los núcleos de población de Conceado y San Pedro, en Quiroga. El último recuento oficial habla de 900 hectáreas quemadas.
El presidente de la Xunta, de visita oficial este miércoles por la mañana en Quiroga, mostraba su esperanza en que los servicios de extinción diesen este incendio por estabilizado a lo largo de la tarde. A última hora todavía no había llegado ese anuncio, pero lo cierto es que en la zona la situación era tranquila.
La mejora meteorológica amansó las pocas llamas que habían sobrevivido a las descargas continuas de agua de helicópteros y aviones y a los cortafuegos aplicados en tierra por los bomberos. Y es que las temperaturas no pasaron el martes de 23 los grados en Quiroga y A Pobra do Brollón. El cielo se nubló por la tarde y cabía incluso la posibilidad de que lloviznase, pero no hubo tanta suerte.
A última hora del miércoles, quedaban numerosos retenes pendientes de cualquier posible reactivación. También en el frente que el martes fue detenido en las viñas de Vilachá, ya en al territorio de la Ribeira Sacra declarado bien de interés cultural, y que ya está apagado.
En la provincia de Ourense hay otro fuego aún descontrolado, el que comenzó en Avión el pasado domingo, y que ya ha afectado a 250 hectáreas. En cambio, el que ha calcinado 5.000 hectáreas desde el día 18 en Carballeda de Valdeorras se consiguió estabilizar desde las 9 de la noche de este miércoles.
Todo el resto de siniestros aún activos están ya bajo control. Están en esta situación el de Maceda, que ha quemado unas 3.500 hectáreas, el de Montederramo (120 hectáreas) y el de la parroquia de Vilar de Cervos de Vilardevós (900 hectáreas). Además, desde las 11 de la noche de este miércoles se da por extinguido el fuego que afectó a 53,47 hectáreas en la parroquia de San Pedro de Río, en el concello lucense de A Fonsagrada.