La portería celeste, un caso único

La Voz VIGO

GRADA DE RÍO

M.MORALEJO

Ningún otro club de Primera ha tenido siempre bajo palos a un canterano en los últimos seis años salvo el Athletic

04 jul 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

El 26 de mayo del 2013 Javi Varas defendió por última vez la portería del Celta. Esos 44 minutos antes de ser sustituido por lesión en aquel duelo decisivo frente al Valladolid de la jornada 37 fue también el último en el que un guardameta sin pasado en las categorías inferiores del club se puso bajo palos en un partido del primer equipo celeste. Porque desde entonces Sergio Álvarez ha acumulado 153 partidos, Rubén un total de 85 y Yoel Rodríguez 35. Además, Iván Villar y Néstor Díaz -el único no canterano, pero sí jugador del Celta B- disputaron un partido cada uno.

Estos datos no son comparables a ningún otro conjunto de los que han permanecido de manera ininterrumpida en Primera en estas seis temporadas, a excepción del Athletic Club con su particularidad de nutrirse en exclusiva de futbolistas vascos. Del resto de equipos, no hay ninguno que haya tenido guardametas de casa durante todo este tiempo y algunos, directamente, no han llegado a tener un canterano de manera estable bajo palos.

Yoel, Sergio y Rubén

Finalizada la campaña 2012/2013 con la agónica salvación del 4 %, Yoel regresó de su cesión en el Lugo y se hizo con la titularidad ese año, con O Gato de Catoira como segundo portero y Rubén como tercero, aún acumulando partidos con el filial. Tras la marcha del vigués al Valencia, Sergio se afianzó en la portería como titular indiscutible, con el mosense como segundo.

Ese mismo escenario se mantuvo en las dos temporadas siguientes, aunque con Rubén ganando poco a poco protagonismo y Berizzo dándole cada vez más partidos. Pero fue con Unzué cuando empezaron a voltearse los roles de los dos canteranos. Con el navarro ya fue Blanco el que más partidos acumuló y la pasada campaña, aunque comenzó jugando Sergio con Mohamed, terminó haciéndolo Rubén tanto con Cardoso como con Escribá. Siempre canteranos, en todo caso.

Iván Villar debutó con Berizzo en la recta final de la liga 2016/2017 y la siguiente campaña optó por luchar por un sitio en el primer equipo, siendo cedido al Levante tras no conseguirlo y regresando al filial la pasada campaña. Está por ver cuál será su futuro. El otro portero con minutos en el primer equipo fue Néstor Díaz, que con Sergio de baja disputó unos minutos al lesionarse Rubén durante el primer partido de Liga de la temporada 2014/2015.

Los demás equipos de Primera

El caso que más se puede aproximar a los celestes es el del Sevilla, que tuvo en Sergio Rico a su portero más habitual entre los años 2014 y 2018. Además, Javi Varas, David Soria y Soriano acumularon algunos partidos y los también canteranos Julián y Javi Díaz ejercieron de terceros porteros. Pero en este tiempo también tuvieron estabilidad en la meta hispalense Vaclick en esta última temporada y Beto en la 2013/2014.

El canterano con más protagonismo en el Real Madrid en este período es Kiko Casilla, que disputó 43 partidos entre el 2015 y el 2019. Anteriormente Diego López fue el portero titular en la temporada 2012/2013 tras pasar por el Castilla, aunque se formó en el Lugo. Como terceros porteros, en algún caso debutando pero con protagonismo testimonial, están Pacheco, Rubén Yáñez y Luca Zidane.

El último cancerbero formado en La Masía que tuvo continuidad en el Barcelona fue Víctor Valdés, titular en el curso 2013/2014. A partir de ahí, solamente Jordi Masip disputó seis partidos entre el 2014 y el 2016. Por lo demás, el canterano del Espanyol Pau López disputó 48 encuentros entre el 2014 y el 2016 y Juan Carlos, del Villarreal, trece entre el 2013 y el 2015. En la Real destaca Eñaut Zubikarai, con 31 duelos en ese mismo período.

Entre los equipos que han sufrido ascensos y descensos desde el 2013 tampoco hay ningún caso de uso exclusivo de porteros canteranos en este tiempo. De hecho, ninguno de los 20 equipos que militarán en Primera la temporada que viene, salvo Athletic Club y Celta, tuvo un portero principal con pasado en su base bajo palos. Los equipos que militaban en Segunda apostaron también por porteros foráneos.