Aspas, en la recámara del Celta para un partido de cuatro puntos

X. R. C. VIGO / LA VOZ

GRADA DE RÍO

rc celta

El cuadro vigués, que tiene la baja de Denis, contará con Olaza y Murillo, y Coudet convocó al moañés, que sigue pendiente del alta, para recibir a un rival directo

24 ene 2021 . Actualizado a las 09:50 h.

El Celta abre la segunda vuelta ante un rival directo como el Eibar (Balaídos, 18.30) y con la posibilidad de embolsarse el primer golaveraje particular de la temporada. Porque después del empate sin goles del estreno liguero, los vigueses tienen la oportunidad de dar el primer hachazo con respecto a un rival directo al que aventajan en estos momentos en cuatro puntos.

Para conseguirlo, o por lo menos para intimidar un poco, Coudet contará con Iago Aspas en el banquillo. El moañés no recibió el alta e incluso entrenó por libre, pero el técnico argentino lo incluyó en su lista de 22 e irá al banquillo aunque sus opciones de participar en el partido parecen remotas.

Quien se recuperó a tiempo fue Jesion Murillo después de tener que pedir el cambio en el Benito Villamarín por mor de una contractura en el isquiotibial de la pierna derecha, pero ayer entrenó con normalidad, Coudet le convocó y apunta al once para mantener el bloque defensivo tipo al que volvería Olaza. El uruguayo estuvo ausente ante el Betis por contacto estrecho con un positivo, pero ese percance ya ha quedado en el olvido después de que trascendiese que el Celta no le va a pagar a Boca Juniors los 4 millones de su opción de compra obligatoria si juega la mitad de los partidos y el charrúa ya lleva 17.

Coudet cuenta con él para hoy y el Celta para lo que resta de temporada, pero no a cualquier precio, lo que invita a pensar que Lucas va a revivir esta tarde lo mismo que en julio pasado en Mallorca cuando afrontó una situación similar. El Chacho le pide concentración en el partido, pero la situación no es fácil.

En el centro del campo la ausencia de Denis Suárez por sanción deja un pequeño socavón que los célticos deben solucionar con Baeza o Beltrán, que en teoría se ocuparían del pasillo central y con la misión de conectar con un ataque en donde podrían repetir Santi Mina y Emre Mor, que tuvo un buen inicio de partido en el Villamarín. De confirmarse, el turcodanés enlazaría su segunda titularidad consecutiva, algo que no sucede desde el principio de liga. Curiosamente, su mejor partido de este curso fue ante el conjunto armero en Ipurua en la ópera prima liguera.

Todo, para sacar adelante un encuentro ante un rival directo como el Eibar, que recupera a Bryan Gil, una de las sensaciones de la liga, y en una situación nada cómoda, porque las rentas de diciembre se han esfumado y el Celta tiene la obligación de sumar el primer triunfo del año 2021. Sería el primer paso para cumplir el reto que Coudet se marcó ayer en la conferencia de prensa: superar los 23 puntos de la primera parte del campeonato, lo que sería un síntoma de tranquilidad, una palabra extraña después de los acontecimientos de las últimas horas.