De la perplejidad a las victorias

LA VOZ VIGO

GRADA DE RÍO

AFP7 vía Europa Press

El Villarreal, rival del Celta, vivió un cambio de banquillo atípico y complicado

12 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El Villarreal, rival del Celta mañana, ha vivido una circunstancia atípica esta temporada. Los relevos en los banquillos a mitad de curso suelen venir dados por una mala situación clasificatoria de los equipos —a los vigueses les ha ocurrido seis veces en los últimos diez años—, pero la salida de Unai Emery no tuvo nada que ver con eso. El técnico abandonó el conjunto amarillo para ponerse al frente del Aston Villa, que pagó su cláusula de seis millones. Y cuando el equipo había protagonizado un inicio de campeonato notable.

En el momento en que el club tuvo que afrontar este imprevisto, era séptimo con cinco victorias, tres derrotas —todas, antes rivales de la zona alta— y otros tantos empates en Liga. A eso le sumaban un pleno de seis triunfos en los compromisos disputados hasta ese momento de la Conference League. Y de ahí se pasó a un Quique Setién que tomó el relevo y al que a las primeras de cambio su afición le gritó desde las gradas «vete ya». Un panorama que, algo más de dos meses después, ha logrado revertir por completo.

El jugador del conjunto castellonense Alberto Moreno hablaba este martes en sala de prensa de cómo se vivió en el vestuario el cambio. Mencionó la palabra «incredulidad» al hablar de la reacción del plantel a la llegada de un nuevo entrenador que quería cambiar muchas cosas cuando hasta ese momento les había ido bien. Porque el cometido de Setién no era enderezar el rumbo, sino lograr que el equipo se mantuviera en la misma senda, pero con otro responsable al frente.

El cántabro apostó por sus ideas desde el principio y para los futbolistas del Villarreal no resultó fácil cambiar el chip cuando su trabajo hasta ese momento estaba dando sus frutos. No oculta Moreno que fue «un cambio duro» después de dos años y medio con el anterior inquilino del banquillo. «Quique venía con otra idea y otro estilo de juego y debíamos adaptarnos a ello. Tratar de hacer lo que él decía y con la mejor actitud. Con mucho trabajo, se ha visto reflejado en estos últimos partidos que somos capaces, pero ahora debemos ser regulares, que es lo más complicado», reflexionó.

Setién se estrenó con un empate en la Conference League frente al Hapoel, dejando escapar los primeros puntos en la fase de grupos del torneo. Y luego llegaron tres derrotas seguidas, una en competición europea y dos en Liga. Fue tras la segunda de esas derrotas en competición doméstica cuando la afición pidió su marcha. Solo era su segundo partido en casa al frente del equipo. Él se mostraba comprensivo con el enfado, diciendo incluso que era lógico, y pedía paciencia.

A partir de ahí, llegaron los frutos y, actualmente, el Villarreal encadena seis victorias cosechadas en sus últimos tres partidos de liga y en otros tantos de Copa. En el torneo del ko se midió a rivales de inferior categoría (Santa Amalia, Guijuelo y Cartagena) ante los que estaba obligado a ganar. En liga, se deshizo por la mínima de Espanyol, Valencia y, contra pronóstico, Real Madrid en su partido más reciente.

Los amarillos llegarán, así, a Vigo con la moral por las nubes. Tienen la sensación, ahora sí, de que el esfuerzo por asimilar los conceptos de Setién ha merecido la pena y está teniendo el efecto esperado. «Él siempre insistió en su idea. Nos quedamos perplejos con lo que nos pedía. Esta idea de juego hay que trabajarla mucho, sobre todo la presión, que es primordial. Ha insistido mucho para que salga y me alegro por él», concluía Moreno.