
Benítez sorprendió con la apuesta por el lateral zurdo serbio, llegado el último día de mercado, en detrimento de Manu Sánchez, que llevaba dos titularidades
17 sep 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Mihailo Ristic fue la única e inesperada novedad en el once de Rafa Benítez frente al Mallorca. Llegado a Vigo el mismo día que el Celta disputaba su último partido antes de parón, estas dos semanas entrenando han sido suficientes para que el técnico haya decidido darle la titularidad en el lateral izquierdo en detrimento de Manu Sánchez, que se quedó sin participar. El debutante completó los 90 minutos de partido.
Se da la circunstancia de que el serbio es ya el tercer jugador que el preparador celeste prueba en esa posición. En las dos primeras jornadas, prefirió a un reconvertido —si bien ya tenía experiencia previa en esa posición— Franco Cervi que al madrileño. La primera titularidad de este último no llegó hasta que el argentino se lesionó y, mientras sigue su recuperación, la pugna pasaba a estar entre Sánchez, que hizo toda la pretemporada con club vigués, y Ristic, que incluso se enfrentó a los vigueses con el Benfica durante la preparación estival.
Benítez se decantó por el último en llegar, que fue de la partida, y lo explicó luego en sala de prensa, aprovechando para elogiar al futbolista sacrificado en la alineación. «No era fácil (la decisión), Manu estaba trabajando bien. Hemos pensando que con su experiencia, manejo y calidad con balón nos podía ayudar. Creo que ha hecho un buen partido. Mejoramos teniendo más competitividad en esa zona», argumentó el preparador del Celta preguntado al respecto.
Lo cierto es que el nuevo céltico no desentonó en ningún momento y no acusó la falta de adaptación y compenetración que sería lógica a estas alturas. Tampoco la falta de ritmo, pues la temporada pasada había tenido muy poco protagonismo con el Benfica. Su último partido completo se remonta a hace casi un año, el 8 de octubre del 2022 en compromiso de liga frente al Rio Ave. Esta campaña, antes del traspaso, había llegado a jugar 45 minutos contra el Oporto en la Supertaça Cândido de Oliveira el 9 de agosto. Era su último partido oficial, hace más de un mes. A lo largo de todo el curso pasado, en el que sufrió varias lesiones, apenas sumó 233 minutos en doce contiendas, en la mayoría de las cuales salió en los últimos instantes. Se le vio cansado en la recta final, fruto de esa falta de minutos durante el último año.
Cumplidor en defensa y ataque
En su puesta de largo en Balaídos, que terminó con un vendaje en la cabeza, cumplió tanto en defensa, donde se mostró más seguro, como en ataque, donde quizás dejó más dudas a la hora de compararle con lo que se había visto hasta el momento de Manu Sánchez. En todo caso, buscó complementarse con Bamba e intentar dar profundidad a la banda izquierda. La estadística dice que tuvo un acierto en el pase del 81 %, ganó un balón aéreo, realizó un tiro fuera de puerta y completó una entrada.
Mihailo Ristic formó parte de una defensa de cinco, con tres centrales —Carlos, Unai y Starfelt—, que se ha consolidado, al menos de momento, como el esquema por el que apuesta Benítez. El jugador decía en su presentación, esta misma semana, que no tenía preferencia entre jugar como parte de una zaga de tres centrales o de dos, y que entendía que en el fútbol moderno había que estar preparados para ambas posibilidades.