
El adjunto a la dirección deportiva del Celta, lo fichó desde el Getafe B y lo rescató tras el paso por Santander; a cambio, el albaceteño entrenó a destajo
02 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Alfon González no jugó un solo minuto ante el Osasuna el pasado 21 febrero y lo primero que hizo fue pedir que alguien le entrenase al día siguiente, decretado como fiesta para el plantel, o de lo contrario, se iría a un parque a ejercitarse. No era la primera vez que lo hacía. Por ejemplo, después del partido de la segunda jornada, ante el Valencia, en el que tampoco tuvo participación, declinó una cena con su entorno para estar a tope en el entrenamiento de la mañana siguiente.
Actuar de este modo en los momentos difíciles habla con claridad de la cultura del esfuerzo que el jugador manchego puso en práctica a lo largo de su carrera deportiva y, especialmente, desde que Claudio Giráldez le dio la oportunidad de pisar la Primera División. Pero derribar la puerta de la élite no habría sido posible sin una persona clave en su vida deportiva: Álex Otero, el actual director de scouting del club, mano derecha del director de fútbol de la entidad, Marco Garcés, y que lleva toda la vida en la cocina de A Madroa.
Álex Otero fue el valedor para que Alfon González Martínez (Albacete, 1999) llegase a Vigo en el verano del 2020 desde el Getafe B. En el filial azulón, donde estaba cedido por el Albacete, había jugado 21 partidos, 18 como titular; tenía 20 años. Fue Otero quien pactó la cesión con el conjunto del Belmonte y un año después, se quedó en propiedad en Vigo a cambio de una cantidad que rondaba los 300.000 euros.
Era el verano del 2021, y después de dos años productivos en el filial céltico, el jugador decidió dar el salto al fútbol profesional para jugar en el Racing de Santander, donde fue cortado, y terminó el curso en el Murcia, de regreso en Primera Federación. Acabado aquel año duro, Otero volvió a entrar en acción para abrirle las puertas de un Celta B al que había escalado Claudio Giráldez. El jugador, con dos años más de contrato en Vigo, aceptó y firmó un curso redondo en la tercera categoría, desempeño que le abrió las puertas del primer equipo, ya con el porriñés como principal valedor.
Esa apuesta por el trabajo, días libres incluidos, y la fe de Álex Otero en el extremo han llevado a Alfon González a triunfar en Primera División con actuaciones de primer nivel, como la firmada el lunes ante el Las Palmas. El manchego ya suma tres goles y tres asistencias en la liga, ha ido ganando protagonismo en el equipo —18 partidos, ocho como titular y 856 minutos en el campo— y su renovación —finaliza el 30 de junio— se ha convertido en una cuestión de Estado para el celtismo. Las dos partes han confirmado que hay una negociación abierta y el jugador no esconde que quiere seguir en Vigo, pero equipos como el Sevilla ya han llamado también a su puerta, aunque sin nada concreto por el momento, según apuntan desde su entorno.
Su rendimiento le ha abierto muchas puertas, aunque el Celta sigue teniendo la llave de la operación y el futbolista parece tener claro su deseo: «Los jugadores necesitan la confianza del míster, creo que la tengo y se nota. Él me ayuda en el día a día, me hace mejor futbolista y estoy muy feliz de estar aquí», expresó el lunes.