Inteligente, trabajador, que aprovecha al máximo sus condiciones y un plan de mejora física, las bazas del central juvenil del Fortuna, que estudia Medicina
14 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.«Anxo sempre foi un xogador no que confiei moito pola capacidade que tiña para entender o que pasaba e para mellorar. Con el, un día adestrabas unha cousa e ao día seguinte, xa a estaba facendo sempre. Asimilaba moi rápido e cando un futbolista un futbolista ten esa capacidade de mellora, achégao moito ao fútbol profesional». Lo dice Alberto Suárez, el técnico del Juvenil A del Celta, que la pasada temporada tuvo a sus órdenes a Anxo Rodríguez Álvarez (Pontevedra, 2007), un juvenil con cabeza de veterano que se ha hecho un sitio en el centro de la defensa del Celta Fortuna y que este miércoles podría debutar con la selección española sub-19 después de recibir la primera convocatoria.
El pontevedrés, que lleva toda una vida vestido de celeste es un avanzado a su edad, jugando en cada equipo con un año de adelanto. También a la hora de entrenar, el staff del Celta le ordenaba trabajar con el plantel teóricamente superior para acelerar el proceso. «Creo que cuando tuve la oportunidad, la aproveché, y aquí estoy. A seguir», dice Anxo, que ya acumula 18 partidos, todos como titular y 14 completos, con el B y marcó un golazo en Tajonar, algo nada usual a lo largo de una carrera en la que siempre actuó de central en una línea de tres o de lateral derecho si son cuatro los zagueros. El curso pasado ya había debutado con el Fortuna jugando 33 minutos ante la Real Sociedad B en el último partido de liga.
Desde el primer día, demostró por encima de todo su facilidad para entender el juego. «É un xogador súper intelixente, que mellorou moito, aproveita ao máximo as súas condicións. Non é nin o xogador máis rápido nin o máis forte, pero coa colocación e coa lectura do xogo, acaba sacando vantaxe da maioría das situacións», indica Suárez, con quien entrenó durante una larga etapa..
Estaba llamado al Juvenil A
Esta temporada, estaba llamado a formar parte del Juvenil A, pero comenzó la pretemporada a las órdenes de Fredi Álvarez y ya se quedó. Lo mismo le había pasado un verano atrás, cuando iba a militar en el Juvenil B en la Liga Nacional, pero ya no se movió del A y le recalificaron la ficha.
Anxo es un central aseado con pelota, que gracias a su cabeza privilegiada, entiende muy bien el juego, tiene capacidad para conducir el balón y buscar al hombre libre. Tiene, además, una capacidad de trabajo envidiable y una capacidad de adaptación a la altura de pocos y que comparte con Andrés Antañón, el otro jugador del Fortuna llamado por la selección española. «Tanto el como Antañón son futbolistas privilexiados, que os vías xogar en categorías máis baixas e xa sabías que se ían acabar adaptando a todo, pola ambición que teñen e pola intelixencia. Ao final, no fútbol, cada vez máis necesitase pensar e eles son privilexiados niso», dice Alberto Suárez. Esa inteligencia competitiva le permite medirse a jugadores más físicos y a escenarios en donde la rapidez marca el juego.
El físico es la deuda pendiente de Anxo que lleva tiempo intentando saldar. «Sabía que tiña un déficit e leva traballando moito para melloralo. Hai unha porcentaxe que é xenética, pero todo o que dependa del, vai facelo, porque ten a ambición de ser futbolista», apunta el técnico. Él es el primero que sabe: «Lo que más debo mejorar es el plano físico, ir a contacto, chocar… Me estoy adaptando bastante bien a la categoría», comentó tras el partido con el Barakaldo. En cuanto a la falta de centímetros para el juego aéreo lo compensa con cabeza: es fiable, tiene un buen timming de salto y sabe usar el cuerpo para ganar la posición ante delanteros más corpulentos y altos.
Capitán con alma de líder
A nivel personal, «Anxo é un exemplo». Dentro y fuera del campo. Correcto con los técnicos y sus compañeros y con alma de líder. Fue capitán en todos sus equipos y cuando coge confianza, es el primero en tirar del carro. Además, no ha aparcado los estudios por el fútbol. Después de la mayoría de los entrenamientos, se desplaza a Santiago para cursar primero de Medicina en la Universidad compostelana. Siempre fue un estudiante brillante, con sus notas llenas de matrículas, y no quiere dejar de formarse.
Hoy, con la sub-19
Esta semana, tuvo que pausar las clases para vivir la citación con la sub-19. «Estoy feliz por la convocatoria. Es trabajo de todos; si no estuviéramos en estas circunstancias, seguramente no iría y sé que tengo que agradecérselo a todos mis compañeros», dijo el jugador, que se enteró de la llamada por Álex Otero, el responsable de la base celeste. Hoy juegan con Italia un amistoso.
«Alégrome moito por el, por todo o que está conseguindo, porque o gañou co seu esforzo, sacrificio e talento», sentencia el preparador del Juvenil, que considera la convocatoria de la española «un premio a todos. A Anxo, ao traballo que se fai na Madroa con estes xogadores que botan tanto tempo aquí e medran con nós. É algo para celebrar todos e para dar tamén recoñecemento ao labor que se fai na base». Otro éxito de la factoría celeste.