Los familiares de los desaparecidos reclaman las cenizas de las Torres Gemelas
29 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.O tienen nada de sus seres queridos. Tan sólo una última fotografía a la que agarrarse. Algunos familiares de las víctimas de las Torres Gemelas llevan la imagen colgada al cuello, como una penitencia eterna. Una reliquia. Los restos de sus desaparecidos reposan anónimos bajo toneladas de escombros que tardarán cerca de un año en desaparecer. «No solamente no van a encontrar a sus seres queridos, sino que tampoco van a poder tener la tranquilidad de tener algo tangible de sus familiares, bien sea los restos o cenizas, para poner fin a la muerte y al duelo», comentaba el psiquiatra español Luis Rojas Marcos, presidente de la Corporación de Hospitales y Salud de Nueva York. El caso es que los familiares de los desaparecidos quieren poner un punto y seguido a ese duelo sin fin que significa no tener la certidumbre de la muerte. Ahora, reclaman a las autoridades que les donen las cenizas del World Trade Center para tener un señuelo tangible de la persona perdida. Muchos de los cerca de 6.000 desaparecidos murieron incinerados. «Una de las cosas que más llama la atención es que bajo las Torres Gemelas había un metro de ceniza procedente de los cuerpos que se incineraron», apuntó a Europa Press el psiquiatra. Son conscientes de que las cenizas no tienen por qué proceder de las personas que perdieron en los atentados. Pero necesitan algo que les recuerde, al no albergar esperanzas de encontrar los restos de las víctimas del mayor atentado de la historia. Rojas Marcos trabaja codo con codo con su equipo de psiquiatras y psicólogos para que Nueva York deje de ser una ciudad enferma. Es una enfermedad sin rastro físico. Se cuela en la mente de los familiares, los miembros de los equipos de rescate y los testigos presenciales. Se aloja en sus cerebros como un huésped siniestro que les hace revivir las escenas de terror como una moviola involuntaria. Expertos como el médico español lo llaman síndrome postraumático. Fobia a la altura Tienen fobias a las alturas, los ascensores, los ruidos repentinos. Están en un estado de ansiedad crónica. Rojas Marcos cree que lo fundamental es que cuenten su experiencia a «personas comprensivas». Para ello ha organizado terapias de grupo de 10 a 15 personas para que, entre todos, logren exorcizar la obsesión que les produce la fecha del 11 de septiembre.