Dedica el premio Sajarov a los «soldados de la humanidad y de la paz» La Eurocámara recibe por primera vez en su historia al secretario general de la ONU
29 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.La sede del Parlamento Europeo en Bruselas lució ayer alfombras rojas para recibir por primera vez en sus 36 años de historia al secretario general de la ONU en ejercicio, Kofi Annan, encargado de recoger el premio Sajarov a los Derechos Humanos, concedido por la Eurocámara a todo el personal de las Naciones Unidas. Annan aprovechó el envite para espolear la conciencia de los europeos con los inmigrantes y para reclamar a los países «que abran grandes avenidas para la inmigración legal». En un discurso emotivo por momentos, Annan apeló a la vocación emigrante de los europeos, que durante siglos se lanzaron a poblar nuevos mundos, dijo, para constatar que ahora se han invertido los papeles. «Los inmigrantes necesitan Europa. Pero Europa también necesita a los inmigrantes», resaltó el secretario general de la ONU, quien pidió a los socios comunitarios «que abran grandes avenidas para la inmigración legal, para profesionales y personas no cualificadas, para la reunificación familiar y el desarrollo económico, para inmigrantes temporales y permanentes». Annan manifestó que intentar acallar el «drama humano» de la inmigración «avergüenza a nuestro mundo», e insistió en que quienes llegan al viejo continente son una parte «inevitable e importante» para nuestras economías, a la vez que contribuyen al desarrollo de sus países, a los que envían divisas por valor de 80.000 millones de euros cada año, es decir, casi el doble de lo que reciben en ayudas al desarrollo. El presidente de la Eurocámara, Pat Cox, y el ministro de Asuntos Exteriores irlandés, Brian Cowen, se encargaron de replicar al discurso de Annan. Ambos irlandeses, pueblo de emigrantes donde los haya, elogiaron la intervención, al igual que el portavoz del grupo liberal, Graham Watson, al afirmar: «Cerrar la puerta principal sólo hará que los inmigrantes busquen la puerta trasera». Annan dijo que recibía orgulloso el premio Sajarov en memoria de los agentes de la ONU caídos en Bagdad, a los que calificó de «personas valientes, libres, pero también soldados de la humanidad y de la paz».