El Grupo de los 77 (G-77) y China intentarán en la cumbre de Doha, el 15 y 16 de junio, llegar a un consenso sobre la reforma de la ONU, y mejorar los intercambios entre los países en vías de desarrollo. El estado de las relaciones norte-sur también esta previsto para la agenda de discusiones que mantendrán los cerca de sesenta jefes de Estado y de Gobierno esperados para el mayor encuentro de países en vía de desarrollo. El grupo, formado por 132 países de áfrica, Asia, América Latina y el Caribe, pretende llegar, al menos, a «un consenso mínimo» sobre la reforma de Naciones Unidas, que deberá «tomar en cuenta los intereses del sur», dijo en Nueva York un responsable del G-77 que pidió el anonimato. Dos miembros del grupo, India y Brasil, aspiran -junto a Alemania y Japón- a acceder a un sitio permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. Pero Pakistán manifestó su oposición a que se le otorgue tal estatuto al Gobierno de Nueva Delhi, su vecino y enemigo. El asunto de la ampliación del Consejo de Seguridad de 15 a 24 miembros está en debate desde marzo, cuando el secretario general de la ONU, Kofi Annan, presentó un amplio proyecto de reforma del organismo. La cumbre de Doha es el segundo gran encuentro -tras el de La Habana en abril del 2000- del G-77, un grupo creado por 77 países el 15 de julio de 1964, en plena guerra fría, para promover el desarrollo de sus Estados miembros y defender sus intereses en la ONU. Ese objetivo permanece vigente, aseguró la fuente, aún cuando los miembros tienen desarrollos económicos muy diferentes, como en el caso de Arabia Saudí, Malasia y Mali. Según el responsable, varios progresos se registraron en ese sentido, y en particular bajo el impulso de líderes como el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva. Pero el G-77 insistirá en un mejor acceso a los mercados de los países más desarrollados y sobre la transferencia de tecnología del norte hacia el sur, añadió.