Chirac propone levantar la amenaza de sanciones a Irán por el plan nuclear

La Voz AGENCIAS | PARÍS

INTERNACIONAL

Plantea una suspensión del enriquecimiento de uranio durante las negociaciones El dirigente francés se desmarca de la estrategia impuesta por Washington

18 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Jacques Chirac se convirtió ayer en el primer dirigente europeo que plantea con claridad que la suspensión del enriquecimiento de uranio debe dejar de ser una condición previa a la apertura de negociaciones con Irán sobre su política nuclear. La víspera de asistir en Nueva York a la última Asamblea General de la ONU en su mandato y de entrevistarse con George W. Bush, el presidente francés se desmarcó de las posiciones de Washington y tendió una mano a Teherán al invitar a las grandes potencias a que renuncien a recurrir al Consejo de Seguridad para imponer sanciones. «Primero debemos encontrar un orden del día de la negociación, luego iniciarla y, durante esta negociación, sugiero que, por una parte, los seis (Rusia, China, Francia, EE.?UU., el Reino Unido y Alemania) renuncien a acudir al Consejo de Seguridad y que Irán renuncie durante la negociación al enriquecimiento de uranio», declaró Chirac a la emisora Europe 1. Este planteamiento introduce dos matices novedosos, puesto que propone que la suspensión del enriquecimiento de uranio, proceso indispensable para la elaboración de la bomba atómica, se produzca durante y no antes de las negociaciones y ya no exige que esa suspensión sea permanente. El desmarque de Chirac, que la semana pasada recibió en París a un emisario del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, cuestiona la estrategia de la Casa Blanca, que el jueves había condicionado de nuevo las negociaciones con Irán a una suspensión previa de las actividades de enriquecimiento de uranio. Además, mientras la Administración Bush incluso contempla represalias militares contra Teherán, el presidente francés juzgó indispensable levantar la amenaza de sanciones si se quiere instaurar un clima de confianza propicio para la negociación. Tras recordar que nunca ha observado «que las sanciones fueran muy eficaces», el presidente Chirac puntualizó que no quería decir que no se deba llegar a ese extremo, en cuyo caso tendrían que ser «moderadas y adaptadas».