La revista norteamericana The New Yorker , esencial en estos tiempos que corren, publica en su último número una extensa reseña sobre los objetivos de Al Qaida. La parte más significativa es la síntesis del libro del jordano Fuad Huseín. Este periodista radical islámico coincidió en la cárcel de máxima seguridad hachemí con varios gerifaltes de Al Qaida, y sus explicaciones ponen los pelos de punta. «Empujar a Irán a un conflicto con Estados Unidos es la llave de la estrategia de Al Qaida», escribe. Y añade: «La campaña militar contra Irán comenzará cuando EE.UU. e Israel consigan desarmar a Hezbolá». De ahí el enorme significado de la presencia de cascos azules en el sur de Líbano. Según Huseín, la red terrorista ha elaborado un plan a 20 años, que comenzó con los atentados del 11-S y tiene previsto acabar en el 2020, tras un recorrido de objetivos en seis fases. La primera, va del 2000 a la llegada de las tropas norteamericanas a Bagdad, en el 2003. Se denomina «El Despertar». La segunda, «Apertura de ojos», comprende hasta finales del 2006. Su meta es reclutar jóvenes dispuestos a inmolarse combatiendo contra Estados Unidos y sus aliados. La tercera, desde el 2007 al 2010) ha sido bautizada como «Levantarse y hacer frente». Se centrará en hacer saltar al escenario a Siria y Turquía, pero también en confrontarse directamente con Israel para ganar el apoyo de la opinión pública árabe. La cuarta fase finalizará, según el diseño de Al Qaida, en el 2013. Su nombre es «El Final de los regímenes», refiriéndose a los resultados que los ataques previstos contra la industria petrolera en Oriente Medio supondrán en términos de pérdida de poder para EE.UU. Se plantean, además, ataques informáticos a gran escala. La quinta es la que establecerá el «Califato islámico» y durará hasta el 2016. «El puño occidental en la región árabe perderá fuerza, e Israel será incapaz de llevar a cabo ataques preventivos». «Confrontación total», así se denomina la sexta, y última fase. En el 2020 se proclamará la victoria total. «El mundo conocerá el verdadero significado del terrorismo». Según Fuad Huseín, las dos primeras fases estarían a punto de concluir, y parece que bastante atinadamente para sus macabras expectativas. Cada vez hay mayores jóvenes dispuestos a morir matando en aras de ideas radicales y fundamentalistas. Luchar contra ese terror es, como decía un intelectual de la zona, «como intentar comer sopa con un tenedor». Las tres siguientes pueden hacer convertir en realidad nuestras peores pesadillas.