Karadzic dice que la causa de los serbobosnios es justa y sagrada

Lara Malvesí

INTERNACIONAL

02 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Radovan Karadzic aseguró ayer que la causa de los serbios de Bosnia era «justa y sagrada» en su alegato inicial en el juicio que le sigue el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), donde subrayó que no es «un monstruo» y que no hay pruebas contra él. El ex líder serbobosnio, cuya ausencia en el inicio del juicio en octubre obligó a demorar el proceso, afirmó que los serbios de Bosnia nunca quisieron dejar Yugoslavia y que querían «vivir con los musulmanes», pero «no bajo su yugo».

Karadzic, también ex líder del Partido Democrático Serbio, inició su defensa afirmando que no había comparecido «para defenderse a sí mismo», sino para defender a su «pequeña gran patria». El acusado, que ha vuelto a culpar a una «conspiración» internacional para llevarlo al banquillo, explicó que nunca quiso la escisión bosnia de Yugoslavia y habló de «legitima defensa» en el marco de una guerra civil. Aseguró: «Queríamos prevenir el caos, introducir el orden, pero una vez se instauró [el caos] fue imposible tenerlo bajo control».

Karadzic está acusado de once cargos de genocidio y crímenes de guerra por la guerra civil de Bosnia-Herzegovina de 1992-95. Los dos cargos de genocidio proceden de la matanza de más de 7.000 hombres y jóvenes musulmanes en el enclave de Srebrenica (1995) y el asedio de Sarajevo, que causó más de 10.000 muertos. Para su defensa, mencionó una conversación de la ex fiscala del TPIY Carla del Ponte en la que esta asegura, según él, que la investigación apunta a que «parece» que sí existió la promesa de inmunidad por parte de EE.?UU. dentro de los acuerdos de Dayton de 1995.

Karadzic culpó de los conflictos que siguieron al desmembramiento de la ex Yugoslavia al reconocimiento internacional «prematuro» de la independencia de Croacia, Eslovenia y Bosnia por parte de la UE y EE.?UU. Apuntó que nunca recomendó «los intercambios de población», en aparente referencia a las deportaciones forzosas de croatas y musulmanes de Bosnia, e insistió en que defender un territorio «no es un crimen». Karadzic también aportó extractos de la Declaración Islámica de 1970 en la que Izetbegovic afirmaba que «Bosnia debería ser un Estado islámico regido por leyes islámicas».