Seis ministros han dimitido y un séptimo es cuestionado
06 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La ola de denuncias que ya tumbó a seis ministros brasileños por supuesta corrupción continuó ayer, tras la salida el domingo del titular de Trabajo, Carlos Lupi, y se centra en el responsable de Industria, Fernando Pimentel, a quien la presidenta Dilma Rousseff pidió «explicaciones claras».
Según el diario O Globo, después de haber sido alcalde de Belo Horizonte (2002-2009), Pimentel fue consultor de empresas que este año obtuvieron jugosos contratos con la municipalidad de la capital del estado de Minas Gerais. Pimentel admitió que prestó esos servicios en el 2010, antes de que esas empresas resultaran favorecidas con contratos. Pero sus explicaciones no han convencido a una oposición envalentonada tras la caída de seis ministros desde mayo y cuando Rousseff no ha cumplido un año en el cargo.
El Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) dijo que «aguarda más explicaciones del ministro Pimentel», pues el asunto «esconde la posibilidad de tráfico de influencias». El senador Álvaro Dias, del PSDB, recordó que un caso similar derrumbó en mayo al entonces titular de la Presidencia y hombre fuerte del Gobierno, Antonio Palocci. Después cayeron los titulares de Transportes, Agricultura, Turismo, Deporte y Trabajo, todos por alegada corrupción.
Ese clima ha reforzado la decisión de Rousseff de hacer una profunda reforma de su Gabinete a principios del próximo año, a fin de garantizar que todos los miembros de su equipo tengan realmente una «hoja de vida limpia».
Por eso mismo, la presidenta decidió que la vacante que dejó Lupi el domingo en Trabajo sea ocupada interinamente por el actual viceministro, Paulo Roberto dos Santos.