El Tribunal Constitucional de Egipto desautoriza al presidente

jailan zayan EL CAIRO / AFP

INTERNACIONAL

Invalida la decisión de Mursi de restaurar el Parlamento clausurado

10 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El Tribunal Constitucional egipcio invalidó ayer la decisión del presidente, Mohamed Mursi, de restablecer el Parlamento, con lo que se abre un conflicto de vastas proporciones entre las principales instituciones del Estado. Además de librar un pulso con la justicia, el nuevo presidente se ha puesto enfrente de la cúpula militar, depositaria del poder legislativo, que ha salido en apoyo del tribunal.

«Las sentencias y el conjunto de decisiones del Constitucional son definitivos; no pueden ser objeto de apelación y son vinculantes para todas las instituciones del Estado», indicó el tribunal en un comunicado.

El pronunciamiento desautoriza al presidente egipcio, de los Hermanos Musulmanes, quien había decretado el domingo la anulación de la decisión tomada el 15 de junio por el propio Constitucional y en virtud de la cual el Parlamento, dominado por los islamistas, quedaba disuelto y el poder legislativo, en manos del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA). El tribunal pretextó un vicio de forma en la ley electoral que rigió los comicios, pero los Hermanos Musulmanes no tardaron en denunciar un «golpe de Estado constitucional».

De momento, esta organización anunció en Twitter que hoy participará en una manifestación «para apoyar las decisiones del presidente y el restablecimiento del Parlamento». Además, el presidente de la cámara, el también islamista Saad al Katatni, convocó una sesión también para hoy.

El decreto presidencial del domingo prevé también «la organización de elecciones anticipadas para la Cámara, 60 días después de la aprobación por referendo de la nueva Constitución del país, y la adopción de una nueva ley que rija el Parlamento». Las Fuerzas Armadas convocaron el domingo por la noche una «reunión urgente bajo la presidencia del mariscal Husein Tantaui, para examinar las medidas presidenciales».

En un comunicado leído ayer en la televisión estatal, la cúpula militar justificó la orden de disolver el Parlamento, «una resolución ejecutiva basada en una sentencia del Tribunal Constitucional». La cúpula militar aseguró que actuó «según sus prerrogativas», hizo un llamamiento a respetar la Carta Magna y la ley del país y desmintió rumores de un posible acuerdo entre la Presidencia y el Ejército para restablecer el Parlamento, a los que calificó de «mentiras que deforman la imagen del CSFA».

Para algunos diarios, las decisiones tomadas por Mursi son «un terremoto político» con el que el nuevo presidente corre el riesgo de granjearse la enemistad del aparato judicial. «En un país democrático, el presidente no puede faltar el respeto a la justicia», afirmó Rifaat al Said, jefe del partido de izquierda Al Tagammu. «Le guste o no, Mursi debe respetar las decisiones de la justicia», añadió. Said agregó que está prevista una marcha hoy hacia el Parlamento y que varios partidos boicotearán las sesiones de la Cámara.

Las elecciones legislativas de Egipto dieron a los Hermanos Musulmanes casi la mitad de los escaños del Parlamento y cerca de un 25%, a los fundamentalistas salafistas.