Este tipo de explosivo combina artefactos convencionales con componentes radiactivos que contaminarían la zona de una eventual explosión
05 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA) confirmó que el material radiactivo que transportaba el camión robado en México no puede usarse en un arma nuclear convencional, aunque en teoría sí podría emplearse para fabricar las que se conocen como bombas sucias. Técnicos de la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS) mexicana confirmaron que la cantidad del isótopo cobalto-60 robado, 60 gramos, sería suficiente para hacerlo.
Una bomba sucia combina explosivos convencionales con materiales radiactivos que contaminarían la zona de una eventual explosión. Estos artefactos podrían obligar a evacuar durante un tiempo la zona afectada, pero su baja radiación no provocaría daños importantes.
Las autoridades federales y estatales mexicanas están en alerta máxima desde que se produjo en Tepojaco, cerca de Ciudad de México, el robo de un camión que transportaba material radiactivo caducado de uso médico que se trasladaba al centro de almacenaje de desechos radiactivos. La búsqueda se realiza, además de en el estado de Hidalgo, en los cercanos de Querétaro, Veracruz, Estado de México, Tlaxcala, Puebla y el Distrito Federal.
El vehículo transportaba desde un hospital de Tijuana un equipo de radioterapia, según la OIEA. La mexicana CNSNS indicó que dicho material estaba, en el momento del robo, debidamente blindado y que no representa peligro alguno, siempre y cuando nadie retire la protección o esta no resulte dañada. Pero el cargamento radiactivo podría volverse «extremadamente peligroso» si se manipula.
El chófer declaró que cuando descansaba en el estacionamiento de una gasolinera dos personas armadas lo obligaron a bajarse, lo llevaron a un terreno baldío y lo ataron de pies y manos. Una vez que pudo liberarse, solicitó auxilio en la estación de servicio y presentó la denuncia. Se presume que los asaltantes lo que querían robar era el camión, que lleva una plataforma con grúa integrada, más que la carga radiactiva.
Preocupación mundial
Los expertos alertan desde hace tiempo sobre los riesgos de almacenar este tipo de materiales en hospitales y otros centros bajo medidas de seguridad insuficientes.
El año pasado, la OIEA registró 17 casos de posesión ilegal y de intento de venta de sustancias nucleares y 24 casos de robos o pérdidas, lo que según la organización representaría solo «la punta del iceberg». Muchos de estos casos están documentados en exrepúblicas soviéticas, como Chechenia, Georgia o Moldavia, donde varias personas fueron detenidas en el 2011 al intentar vender uranio.