Trump recibe a Xi en medio de una guerra de poder en la Casa Blanca
INTERNACIONAL
Los presidentes de EE.UU. y de China buscarán rebajar la tensión en Palm Beach
07 abr 2017 . Actualizado a las 07:16 h.Donald Trump y Xi Jinping se encontraron ayer por primera vez en la mansión del neoyorquino en Palm Beach (Florida). La elección del escenario de Mar-a-Lago no es casual, ya que China y EE.UU. convinieron la necesidad de rebajar la tensión después de los ataques que el estadounidense lanzó al gigante asiático acusándolo de arruinar a su país con sus prácticas comerciales.
La cumbre de dos días dará muchas pistas sobre cómo se desarrollarán las relaciones entre ambas potencias a partir de ahora, además de fijar las posturas sobre Corea del Norte, a sabiendas de que entre Trump y Xi existen grandes diferencias sobre cómo responder a las provocaciones del régimen de Kim Jong-un. Poco antes de que Xi pisara Florida, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una condena unánime del último ensayo de un misil por Piongyang. Todo un gesto.
El cara a cara se produce en medio de las turbulencias en el equipo de la Casa Blanca, que navega entre el malestar y la paranoia de sus pesos pesados. Tanto es así que el estratega radical Steve Bannon habría amenazado en varias ocasiones con dimitir. Según Politico, Bannon se habría quejado multitud de veces de que el yerno y mano derecha del presidente, Jared Kushner, y sus aliados están tratando de socavar su enfoque populista. «Hay una gran pelea entre los nacionalistas y los demócratas de la Casa Blanca», confesó una fuente cercana a Bannon, refiriéndose así a los dos grupos liderados por ultraconservador y el marido de Ivanka respectivamente.
La frustración del exdirector del portal de extrema derecha Breitbart News ha sido tal, que incluso la importante donante del Partido Republicano Rebekah Mercer tuvo que frenarle, temerosa de la posibilidad de perder su influencia en la Casa Blanca.
El golpe asestado a Bannon sacándolo del Consejo de Seguridad Nacional el miércoles, no fue más que otra muestra de cómo la lucha de poder ha inclinado la balanza hacia su rival Kushner, quien a su vez ha aprovechado para expandir la autoridad de perfiles menos ideológicos, asentando a dos figuras aliadas: Gary Cohn y Dina Powell, ambos exejecutivos de Goldman Sachs. Esta última además de ser asesora de Ivanka Trump, se ha afianzado como número dos del poderoso Consejo de Seguridad Nacional.
El movimiento de sillas es además consecuencia de un estado de ánimo presidencial que habla de desilusión y desconfianza. Es más, una fuente que suele despachar con Trump ha desvelado a la cadena CNN que el neoyorquino comienza a mostrar su indecisión preguntando a sus amigos: «¿Qué piensas de mi equipo?».
Nunes cede a la presión y se retira de la investigación sobre Rusia
El presidente del Comité de Inteligencia del Congreso, el republicano David Nunes, cedió ayer a la presión y anunció su retirada de la investigación sobre la injerencia de Rusia en las elecciones y los supuestos vínculos con el equipo de Donald Trump. Su imparcialidad estaba en entredicho tras su complicidad presente y durante la campaña con el equipo del gobernante.
Demócratas, y también varios republicanos, querían la cabeza del líder del comité fuera de las pesquisas sobre el Kremlin. Las sospechas sobre él eran demasiadas después de haber apoyar las denuncias de Donald Trump contra un supuesto espionaje orquestado por Barack Obama y además, haberse reunido en secreto con varias fuentes en la Casa Blanca. Estos hechos fueron suficientes para que el Comité de Ética de la Cámara baja decidiese investigar las alegaciones de que el republicano hizo un uso incorrecto de información clasificada, algo que obviamente impide su continuidad.
«Es lo mejor», dijo David Nunes antes de confirmar que Michael Conaway, republicano por Texas, asumirá temporalmente la investigación de dicho comité. Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, continuó con su defensa cerrada a Nunes mostrándose convencido de que demostrará que «siguió todas las indicaciones y leyes». En el lado demócrata no fueron tan comprensivos y a pesar de que el demócrata de mayor rango, Adam Schiff, agradeció la decisión a Nunes, también se congratuló por «un nuevo comienzo» en la investigación sobre Rusia.
Los republicanos activan la «opción nuclear» para salvar a su candidato a juez del Supremo
Los republicanos aprovecharon ayer su mayoría para cambiar las reglas de juego en el Senado. En un acto sin precedentes, activaron la «opción nuclear» para salvar la confirmación del nominado por Trump, Neil Gorsuch, como juez del Tribunal Supremo.
La «opción nuclear» elimina la barrera de 60 votos para la confirmación de un juez del alto tribunal, por lo que solo será necesaria una mayoría simple de los 100 miembros de la Cámara alta. El cambio de reglamento fue aprobado con el apoyo de los 52 republicanos y la oposición de los 48 demócratas en bloque.
Los republicanos forzaron esa medida después de que los demócrata bloquearan la confirmación de Gorsuch al sumar 45 votos en su contra, lo que le impedía alcanzar la barrera de los 60 necesarios pese a su mayoría de 55 escaños en el Senado.
La alegría de la oposición por esa victoria no duró mucho, ya que inmediatamente después sus rivales republicanos pulsaron el botón rojo de la Cámara alta.
La elección de la «opción nuclear» golpea la tradición política en Capitol Hill. No solo anula de cara a un futuro la maniobra política del filibusterismo, sino que también supone que a partir de ahora todos los nominados presidenciales para cargos ejecutivos o en tribunales federales, solo necesitarán de una mayoría simple para ser confirmados por los senadores, es decir, no importará la opinión de la minoría. «Es una maldita vergüenza», denunciaron los demócratas.