La UE restringe el comercio de botes inflables con Libia

c. p. BRUSELAS / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

STR | EFE

La venta se podrá paralizar cuando se hallen «motivos razonables» para pensar que acabarán en manos de las mafias

18 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

A la desesperada trata la UE de poner fin al flujo de migrantes en el Mediterráneo Central. Los 28 ministros de Exteriores acordaron ayer imponer duras restricciones a la exportación de botes inflables y motores a Libia. Desde las costas de ese país norteafricano embarcan la mayoría de los migrantes que llegan a Europa por la ruta marítima. Ante la imposibilidad de poner coto al negocio de los traficantes, la UE ha decidido restringir el flujo de material que utilizan en su negocio para el transporte de personas. La venta de los utensilios se podrá paralizar cuando se hallen «motivos razonables» para pensar que acabarán en manos de las mafias, pero se seguirá comercializando con ellos de forma legítima para usos civiles como la pesca.

La paciencia de la UE desfallece y los Estados miembro apuntan ya a la posibilidad de imponer sanciones a individuos identificados como traficantes. Las mafias siguen operando sin restricciones en Libia en ausencia de un Gobierno o instituciones fuertes. El recelo se extiende hasta la guardia costera libia, encargada de controlar las salidas de embarcaciones desde sus puertos. Conscientes de las denuncias de abusos vertidas por las oenegés, la UE decidió ayer poner en marcha un mecanismo de supervisión que supervise a sus efectivos durante los programas de formación.

Otro problema que sigue abierto es el del control de las fronteras terrestres libias, permeables y fuera de vigilancia gubernamental. Las mafias proliferan sobre el terreno. Ante la incapacidad del país de controlarlas, la UE ha decidido reforzar la cooperación con los países del Sahel. No solo para frenar los flujos internos de personas, también para detectar movimientos de grupos terroristas. La Operación Sophia de control y salvamento europeo se prolongará también otro año y medio. Finalmente se pudo aplacar la amenaza de Italia de bloquear su prórroga como protesta por la negativa de los 27 a abrir sus puertos a los migrantes rescatados que hoy son llevados hasta las costas italianas, desbordadas por la llegada de centenares de personas cada día.

También se redoblarán los esfuerzos para acelerar los retornos de los migrantes sin derecho al asilo a sus países de origen y se colaborará con las autoridades libias y Acnur para mejorar las «terribles» condiciones en las que se encuentran los migrantes en los que algunos funcionarios europeos califican en privado de «campos de concentración» libios.