Detenido en Sinaloa uno de los hijos del narcotraficante mexicano El Chapo Guzmán

Pedro Pablo Cortés REDACCIÓN / AGENCIAS

INTERNACIONAL

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Ovidio Guzmán era uno de los líderes del cártel de Sinaloa y su arresto fue en la localidad de Cualiacán. Era uno de los objetivos prioritarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos

06 ene 2023 . Actualizado a las 15:53 h.

Las autoridades mexicanas capturaron este jueves a Ovidio Guzmán, uno de los hijos del Chapo Guzmán más buscados por Estados Unidos, durante una complicada operación policial desarrollada en Culiacán, al norte de México, en la que se registraron incendios, bloqueos y disparos entre las fuerzas desplegadas y los narcos

Ovidio Guzmán López es uno de los hijos más famosos y buscados del Chapo y provocador del caos, por lo que México y Estados Unidos lo perseguían desde hace años. Ovidio, alias «el Ratón», era uno de los herederos menos conocidos del cártel de Sinaloa hasta el «culiacanazo» del 17 de octubre del 2019. Una fallida captura del hijo del Chapo Guzmán por parte de las fuerzas de seguridad, que se vieron superadas por la violencia que el crimen organizado sembró durante varias horas en Culiacán. Tras detenerlo, lo liberaron horas después. El papel de López Obrador en todo el operativo fue muy cuestionado.

En medio de su creciente perfil, Washington ofreció cinco millones de dólares en diciembre del 2021 por información que condujera al arresto o condena de Ovidio, además de sus hermanos Iván Archivaldo Guzmán Salazar, Jesús Alfredo Guzmán Salazar y Joaquín Guzmán López, conocidos como «los Chapitos». Antes del «culiacanazo», de los diez hijos que tuvo el Chapo con sus tres esposas el más reconocido era Iván Archivaldo, por los lujos y extravagancias de los que presumía en las redes, donde mostraba sus coches de lujo, joyas y animales exóticos.

Pero la importancia de Ovidio en la organización quedó evidenciada con su captura de entonces y la actual, que desataron en ambas ocasiones una ola de violencia en la ciudad de Culiacán, capital del norteño estado de Sinaloa, que puso en jaque a las autoridades.

Uno de los más buscados

Ovidio, de 32 años, e hijo de Griselda López, la segunda esposa del Chapo, era uno de los objetivos prioritarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Según el aviso que la dependencia publicó en diciembre del 2021, Ovidio y su hermano Joaquín estaban en altos niveles de liderazgo en el cártel de Sinaloa, donde comenzaron sus carreras criminales como herederos del poder de su hermano Edgar Guzmán López.

El «Ratón» heredó una «gran parte» de las operaciones de narcóticos y empezó a invertir una «gran cantidad» de dinero para la compra de marihuana en México, así como de cocaína de Colombia y de efedrina de Argentina, sustancias que llevaban a territorio mexicano, donde también experimentaron con la producción de metanfetaminas, según Estados Unidos. Ovidio y Joaquín recibieron cargos en abril del 2018 de un Gran Jurado del Distrito de Columbia en Estados Unidos por distribuir cocaína, metanfetaminas y marihuana.

Los hermanos supervisaban 11 laboratorios de metanfetaminas en Sinaloa, donde producían un volumen estimado de hasta 5.000 libras o 2.267 kilogramos de metanfetaminas al mes, que se vendía principalmente a otros miembros del cártel de Sinaloa y a distribuidores de droga en Estados Unidos y Canadá, según el Departamento de Justicia.

Ovidio supo mantener un perfil bajo, pero desde el 2012 el Gobierno estadounidense lo incluyó en la lista de narcotraficantes internacionales «Kingpin Act» por considerar que jugaba «un papel significativo en las actividades de su padre». Con su inclusión en esta lista del Departamento del Tesoro, se le prohibió efectuar transacciones comerciales con ciudadanos estadounidenses y sus activos financieros en ese país quedaron congelados.

A Ovidio, nacido en el municipio de Badiraguato, en Sinaloa, lo llaman ahora uno de los principales herederos de la operación del Chapo, uno de los narcotraficantes más famosos de México y el mundo, que afronta una condena de cadena perpetua desde febrero del 2019 en Estados Unidos.

Provocador del caos

Ovidio ha provocado caos en Sinaloa y ha causado algunos de los momentos más polémicos del Gobierno de López Obrador. El actual mandatario afrontó cuestionamientos por su decisión personal de liberar a Ovidio durante el «culiacanazo», una orden que él justificó para preservar la paz en Sinaloa en ese entonces.

La nueva operación para capturarlo sorprendió por ocurrir de forma repentina a unos días de la visita del mandatario estadounidense, Joe Biden, para la Cumbre de Líderes de América del Norte. Además, contrasta con la estrategia de seguridad de López Obrador, quien siempre ha criticado la llamada «guerra contra el narcotráfico» emprendida por sus predecesores y la intervención de las agencias de seguridad de Estados Unidos.