Sunak aparca su plan para derogar todas las leyes heredadas de la UE

juan francisco alonso LONDRES / E. LA VOZ

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El primer ministro británico, Rishi Sunak, en la sesión de control al Gobierno de este jueves.
El primer ministro británico, Rishi Sunak, en la sesión de control al Gobierno de este jueves. UK PARLIAMENT / JESSICA TAYLOR | REUTERS

Los «brexiters» conservadores ven en la decisión un «repliegue descomunal»

12 may 2023 . Actualizado a las 09:05 h.

La pira en la que debían arder las más de 4.000 leyes, reglamentos y normativas que el Reino Unido heredó de la UE se quedará en una fogata, para disgusto de los tories partidarios del brexit. El Gobierno de Rishi Sunak ha sorprendido al enmendar el llamado proyecto de Ley de Revocación y Reforma de la Legislación Comunitaria (REUL, por sus siglas en inglés) y eliminar la disposición que establecía que para la próxima Nochevieja todo el acervo jurídico adquirido por el país durante las casi cinco décadas de pertenencia al club comunitario quedaría sin efecto.

El anuncio lo hizo la ministra de Comercio Internacional, la brexiter Kemi Badenoch, quien este jueves compareció ante el Parlamento para explicar este giro de 180 grados y tuvo que apelar a sus credenciales de euroescéptica convencida para hacer frente a la ira de algunos de sus colegas de partido. «Con la identificación del creciente volumen de normas y los riesgos de inseguridad jurídica que planteaba derogarlas quedó claro que nos estábamos centrando más en preservar leyes de la UE, para así reducir el riesgo legal, que en priorizar su reforma significativa», explicó la funcionaria, quien anunció que en lugar de ponerle fecha de caducidad a todas las leyes solo será a un grupo de 600.

«Seguimos comprometidos con ponerle fin a la supremacía de la legislación comunitaria en el Reino Unido, solo estamos cambiando cómo hacerlo», aseveró Badenoch, quien agregó: «Esto brindará certeza a las empresas al aclarar qué normas se eliminarán».

«¿A qué diablos están jugando?», le espetó a la ministra el diputado conservador Mark Francois, uno de los líderes del Grupo de Investigaciones Europeas, instancia que agrupa a los tories brexiters. «Esto es un repliegue descomunal», agregó.

Por su parte, el exministro Jacob Rees-Mogg enfiló contra los funcionarios de la Administración y el primer ministro. De los primeros dijo que «parecieran no estar trabajando eficientemente» y al mandatario lo acusó de «romper sus promesas». Sunak había dicho que en sus primeros cien días en el poder anularía toda la legislación comunitaria vigente, algo que no ha ocurrido.

Rees-Mogg, quien presentó el proyecto original durante su paso por el Gabinete con Boris Johnson y Liz Truss, vaticinó que el cambio no servirá para romper la alineación jurídica con la UE. «Sin un plazo, no pasará nada y la legislación comunitaria seguirá vigente por largo tiempo», dijo.

Pero Badenoch no solo tuvo que enfrentar la ira de los brexiters, sino también del presidente de la Cámara, Lindsay Hoyle, quien le reprochó que no hubiera informado a los diputados sobre los cambios, sino que los anunciara a través de sendos escritos publicados el miércoles.

La funcionaria se disculpó de forma altiva y se ganó una reprimenda. «¿Con quién cree que habla? (…) Yo soy el defensor de esta Cámara y no voy a aceptar que me replique una ministra que no acepta las normas de esta casa, que no entiende que los diputados deben ser informados [de cualquier cambio a una legislación] primero», le dijo Hoyle.