Orbán, abierto a apoyar a Ucrania a cambio de recibir fondos europeos

O. Hernández / R. M. Mañueco BRUSELAS, MOSCÚ / COLPISA

INTERNACIONAL

Zelenski y Orbán charlaron durante su presencia para la toma de posesión de Milei como presidente de Argentina.
Zelenski y Orbán charlaron durante su presencia para la toma de posesión de Milei como presidente de Argentina. MATIAS BAGLIETTO | REUTERS

La UE liberó ayer 10.200 millones de euros de los 30.000 que pide el húngaro

14 dic 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, está decidido a llevar su pulso con la Unión Europea (UE) hasta las últimas consecuencias. En la víspera de la cumbre de líderes que tratará el inicio de las negociaciones para la adhesión de Ucrania al bloque comunitario, el dirigente ultranacionalista aseguró a un medio húngaro que su integración sería «un grave error que hay que evitar».

El país sigue bloqueando el nuevo paquete financiero de ayuda comunitaria a Kiev, de 50.000 millones, aunque el asesor del primer ministro, Balazs Orbán, afirmó en una entrevista a Bloomberg que Hungría estaría abierta a levantar su veto si la UE descongelase los fondos europeos que debe recibir el país, unos 30.000 millones de euros. El propio dirigente confirmó ayer estas declaraciones y se mostró dispuesto a aceptar «un acuerdo financiero», pero dejó claro que no contempla retirar su veto a las conversaciones de adhesión de Ucrania, ya que considera que el país «está lejos de cumplir las condiciones para ser miembro de la UE».

Ayer, un día antes de la cumbre, Bruselas desbloqueó 10.200 millones de euros en fondos regionales a Hungría, aunque desvincula su decisión de la postura de Orbán. «Tenemos que dejar claro que esto no es un bazar húngaro en el que todo se puede negociar», dijo el primer ministro belga, Alexander De Croo. El inicio de las negociaciones de adhesión con Kiev será uno de los debates centrales del encuentro de líderes, que se celebra hoy y mañana en Bruselas. Los países balcánicos acudieron ayer a la capital belga para escenificar un nuevo acercamiento al bloque, ahora que la UE ha dado un impulso a su ampliación.

Después de que su viaje a Washington se saldara con el peor desenlace posible para los intereses de Kiev, al no conseguir desbloquear la ayuda militar estadounidense, el presidente Volodímir Zelenski espera como agua de mayo un acuerdo en la cumbre europea. Zelenski señaló que no ve motivos para que Hungría bloquee la entrada de su país en la Unión, y así se lo planteó al presidente húngaro en Buenos Aires, donde ambos coincidieron el pasado domingo en la asunción de Javier Milei como presidente argentino. Todavía está esperando «una respuesta».

Campo de batalla

Un nuevo ataque con misiles contra Kiev —esta vez se emplearon diez, según las autoridades ucranianas— causó en la madrugada del miércoles al menos 53 heridos y daños en edificios de viviendas. El alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klichkó, aseguró que 20 de las víctimas tuvieron que ser hospitalizadas, entre ellas dos niños. Las lesiones se debieron principalmente a cortes con los cristales de las ventanas rotas por los fragmentos de los cohetes abatidos.

Los proyectiles, señaló Klichkó, eran balísticos, como los ocho que cayeron en la madrugada del lunes sobre la ciudad. «Por eso el intervalo entre la sirena de alarma y las explosiones fue muy corto», afirmó el alcalde. La Fuerza Aérea de Ucrania, por su parte, declaró a través de Telegram que «los diez objetivos que volaron hacia Kiev siguiendo una trayectoria balística fueron derribados por una unidad de defensa antiaérea».

Según Klichkó, la caída de fragmentos rompió una tubería de agua, provocando la inundación de un paso subterráneo en el bulevar Perov. Las fachadas de viviendas en la calle Dashkévich tendrán que ser reparadas y algunas casas se han quedado sin fluido eléctrico.