Sánchez anuncia mil millones de euros en ayuda militar a Ucrania en el 2025
INTERNACIONAL
Von der Leyen afirma que la UE entregará 3.500 millones en marzo en un encuentro de líderes europeos en Kiev, en el tercer aniversario de la guerra y
24 feb 2025 . Actualizado a las 13:28 h.24.02.2022. La fecha del inicio de la invasión de Ucrania puede verse hoy en la fachada de uno de los edificios de las instituciones europeas, junto a decenas de banderas ucranianas y europeas, con motivo del tercer aniversario de la guerra. Los ojos de Europa se centran hoy en tres puntos: en la capital belga, donde los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) debaten el apoyo a Kiev y el nuevo paquete de sanciones a Rusia; en EE.UU, donde la ONU vota una resolución sobre Ucrania y la propuesta estadounidense para poner fin a la guerra; y en Kiev, donde la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, -junto al colegio de comisarios- y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, escenifican el apoyo europeo a Ucrania en una cumbre en la que también participan otros dirigentes comunitarios. En este último encuentro, Von der Leyen ha anunciado un nuevo pago de 3.500 millones de euros al país en marzo.
También, el presidente del Gobierno español ha prometido ayuda al de Kiev. Pedro Sánchez anunció que ofrecerá a Ucrania un nuevo paquete de asistencia militar por valor de mil millones de euros en el 2025. Sánchez reafirmó asimismo el apoyo de España a «la plena soberanía de Ucrania» y afirmó que solo este país puede decidir su propio futuro. «Ucrania debe estar en la mesa de negociación», declaró.
El presidente del Gobierno español agregó que solo se conseguirá una «paz sostenible» si Europa participa en las negociaciones, y alertó contra la posibilidad de que el final de la guerra se quede «simplemente en un alto el fuego».
Sánchez expresó asimismo el compromiso de su Gobierno con las aspiraciones de Ucrania de entrar en la UE, y dijo que impulsará la participación de las empresas españolas en la reconstrucción del país invadido por Rusia. «Tenemos por delante meses difíciles, pero estoy convencido de que al final de este período terrible la libertad y la democracia prevalecerán sobre la violencia y la arbitrariedad», dijo el líder socialista, que también alabó «la valentía» de los ucranianos y declaró que «los crímenes de guerra» rusos no pueden quedar sin castigo.
Por su parte, la líder del Ejecutivo comunitario, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa; y la jefa del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, han pedido «mantener la solidaridad» con Ucrania, en un momento en el que el bloque observa desde fuera las negociaciones de paz entre Washington y Moscú, que tampoco cuentan con los ucranianos. Cuando ya han pasado tres años desde la invasión rusa, los dirigentes europeos piden «seguir apoyando a Kiev, para lograr una paz integral, justa y duradera basada en la fórmula de paz ucraniana».
En Bruselas, los ministros de Exteriores de los Veintisiete han aprobado el decimosexto paquete de sanciones a Rusia, que incluye el veto a las importaciones de aluminio y la identificación de 69 nuevos buques de la 'flota en la sombra' de Putin. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, insistió en que hay que apoyar a Ucrania «más que nunca» y subrayó que la UE y Kiev «no pueden estar fuera de la negociación de paz». «Ningún acuerdo puede funcionar sin nosotros. Europa y Ucrania deben estar de acuerdo con el trato», ha explicado.
Rusia advierte que para alcanzar una paz duradera tendrá que haber otros líderes en una Ucrania desarmada
El viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, ha declarado este lunes a la agencia rusa RIA-Nóvosti, en el tercer aniversario de la invasión de Ucrania, que una tregua sin una solución a largo plazo podría tener graves consecuencias. Según sus palabras, «es posible constatar con suficiente veracidad el deseo de la parte estadounidense de avanzar hacia un rápido alto el fuego, pero como se enfatizó en Riad y ya anteriormente, un alto el fuego sin una solución a largo plazo es un camino hacia una rápida reanudación de las hostilidades y del conflicto en su conjunto con consecuencias aún más graves, incluso para las relaciones con Estados Unidos (…) no queremos esto».
Para Riabkov lo importante es «encontrar una solución duradera que necesariamente debe contemplar la eliminación de las causas profundas de lo que ocurrió en Ucrania y su entorno». El viceministro ruso ha precisado que entre las causas de la guerra «se encuentran la expansión de la OTAN, el desconocimiento del golpe de Estado en Ucrania, el incumplimiento por parte de Kiev de los acuerdos de Minsk y la violación de los derechos de la población rusoparlante», problemas sin cuya superación, añadió, «no podrá haber una paz a largo plazo».
«Un alto el fuego en sí mismo no es una solución (…) tenemos un enfoque diferente y otras directrices, que fueron expresadas directamente por el presidente ruso y sobre las que nuestros representantes de alto rango hablaron en Riad con la máxima claridad y en minucioso detalle», ha sostenido Riabkov. El diplomático afirmó que la operación militar especial tiene motivaciones profundas. «Rusia no tenía alternativa, ya que las causas subyacentes de la crisis se debían en gran medida a las políticas destructivas de Washington y las capitales europeas».
Punto de partida
El año pasado, el presidente Vladímir Putin, puso como condición para iniciar conversaciones de paz que las tropas ucranianas se retiren de la parte que todavía controlan en Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia y renuncien a formar parte de la Alianza Atlántica. A partir de ahí y a juzgar por las manifestaciones de funcionarios rusos y analistas de medios de comunicación oficiales, se iniciaría un proceso que incluiría también la casi completa desmilitarización de Ucrania y un cambio radical en la dirección del país más propicio para Moscú.
El 12 de febrero, el presidente ruso, Putin y su homólogo estadounidense, Donald Trump, mantuvieron una conversación telefónica de hora y media, y el 18 de febrero se celebraron negociaciones entre delegaciones rusas y estadounidenses en Riad durante cuatro horas y media. Por parte rusa, en las conversaciones estuvieron presentes el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, y el asesor presidencial, Yuri Ushakov. La parte americana estuvo representada por el secretario de Estado, Marco Rubio, el asesor de Seguridad Nacional, Mike Waltz, y el Emisario Especial para Oriente Próximo, Steve Witkoff. Tras la reunión, se acordó la inminente designación por ambas partes de representantes para abordar la cuestión ucraniana y el inicio de consultas regulares al respecto.
Este domingo, Riabkov dijo a la agencia TASS sin precisar fecha concreta que en una semana habrá un nuevo contacto diplomático entre Washington y Moscú. «Estamos abiertos a los contactos con Estados Unidos, especialmente en temas que crispan nuestras relaciones bilaterales. Esperamos progresos reales en la reunión prevista a finales de la semana entrante», anunció el viceministro ruso de Exteriores. También el domingo, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró que los territorios ucranianos anexionados por Rusia «jamás estarán en venta (…) ni formarán parte de un posible acuerdo». «Sus pobladores hace tiempo que tomaron la decisión de unirse a Rusia», señaló en alusión a consultas populares cuya legitimidad prácticamente nadie en el mundo ha reconocido.