Trump solo logra de Putin detener los ataques a la infraestructura energética

Rosa Paíno
R. Paíno REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Putin y Trump, durante su reunión en junio del 2019 durante la cumbre del G20
Putin y Trump, durante su reunión en junio del 2019 durante la cumbre del G20 Kevin Lamarque | REUTERS

El Kremlin pone como condición clave el cese de la ayuda militar extranjera a Ucrania, mientras la Casa Blanca anuncia que las negociaciones para un alto el fuego definitivo comenzarán inmediatamente en Medio Oriente. Zelenski da su apoyo la tregua, pero insiste en que Rusia no está «lista» para poner fin a la guerra

18 mar 2025 . Actualizado a las 22:40 h.

Donald Trump solo ha logrado sacar a Vladimir Putin un alto el fuego parcial, después de una extensa conversación telefónica (de dos horas y media, según el Kremlin, y reducida a 90 minutos por la Casa Blanca). En concreto, el presidente ruso aceptó detener durante treinta días los ataques a las infraestructuras energéticas, desde la centrales a las redes de distribución.

La respuesta de Kiev no se hizo esperar, después de aceptar la semana pasada la propuesta de un alto el fuego incondicional -que le presentó EE.UU. en las conversaciones en la ciudad saudí de Yeda-, siempre que Rusia hiciera lo mismo. Volodímir Zelenski dio su apoyo la tregua energética aunque aún no conoce los detalles, pero insistió en que Rusia no está «lista» para poner fin a la guerra.

Tras finalizar la conversación, la Casa Blanca se apresuró a lanzar un comunicado señalando que ambos líderes habían acordado iniciar «inmediatamente» negociaciones técnicas de cara a la implementación de un alto el fuego total y una paz permanente en una mesa de diálogo en algún lugar si especificar de Oriente Medio.

Pero, la nota oficial del Kremlin añadía una «condición clave» para poner fin al conflicto: el cese de la ayuda militar extranjera a Ucrania y del suministro de datos de inteligencia. Algo que Kiev no puede aceptar, ya que su supervivencia como país depende de ese respaldo.

La Casa Blanca no hizo mención alguna a esa demanda, ni informó de si se llegó a discutir qué territorios ocupados podría conservar Moscú o el estatus de centrales como la nuclear de Zaporiyia, como había anunciado el presidente estadounidense el día previo a su charla con su homólogo ruso. Lo que deja entrever un retroceso en la posición de la Administración Trump respecto de la que tenía hace apenas una semana.

En un mensaje en su red Truth Social, el republicano obvió cualquier fracaso y afirmó que su conversación con Putin fue «muy buena y productiva». «Acordamos un alto el fuego inmediato sobre toda la energía e infraestructura, con el entendimiento de que trabajaremos rápidamente para lograr un alto el fuego completo y, en última instancia, el fin de esta horrible guerra entre Rusia y Ucrania», añadió.

«Detallada y franca»

Ya durante el transcurso de la charla, el subjefe de gabinete de la Casa Blanca, Dan Scavino, no dudó en señalar que iba «bien», mientras que el portavoz presidencial, Dmitri Peskov, solo apuntó a su término que había sido «detallada y franca». Según el Kremlin, el acuerdo debe tener en cuenta «la incondicional necesidad de eliminar las causas primigenias de la crisis y los intereses legítimos de Rusia». Es decir, las causas que adujó para justificar la invasión. 

Durante la conversación, Putin reafirmó su voluntad, como le pidió Trump, de perdonar la vida de los soldados ucranianos capturados en Kursk, la región rusa de donde se está replegando las tropas ucranianas ante una ofensiva de Moscú. También, adelantó que este miércoles tendrá lugar un canje de 350 prisioneros de guerra, 175 de cada bando.

El Ministerio de Defensa de Moscú anuncio que había impedido una incursión de tropas ucranianas sobre la región rusa de Bélgorod que tenía como objetivo hacer de descarrilar las conversaciones de paz. «A lo largo del día el enemigo efectuó cinco ataques», señala la nota castrense. Precisamente, uno de los ataques se produjo durante la charla entre Trump y Putin.