Le Pen apela su sentencia y su partido anuncia movilizaciones pacíficas
INTERNACIONAL

El Tribunal de Apelación notifica que responderá a su recurso en el 2026
01 abr 2025 . Actualizado a las 21:54 h.Marine Le Pen no se resigna a que su carrera política haya quedado interrumpida por el veredicto de los jueces que optaron por que la pena de inelegibilidad de cinco años por desvío de fondos públicos sea inmediatamente aplicable. «El sistema sacó la bomba nuclear porque estamos a punto de ganar las elecciones y hay que acelerar», dijo la líder de la Agrupación Nacional (RN). Y, desde ayer, el RN ha entrado ya en campaña con ataques repetidos contra la «justicia política», distribución de tractos, peticiones y mítines. Según su servicio de prensa, han obtenido 300.000 firmas de apoyo a Marine Le Pen y 10.000 nuevas demandas de admisión en solo 24 horas.
Le Pen apeló la sentencia, y todavía espera tener libre el camino de cara a las próximas presidenciales. El tribunal de Apelación de París indicó en un comunicado poco habitual que «examinará este expediente» de forma que haya un proceso, como tarde, a principios del 2026. De esta forma habrá una segunda sentencia antes de la elección presidencial del 2027, tal y como reclaman numerosos responsables políticos.
Mientras, el RN organiza el domingo un encuentro en París para apoyar a su jefa de filas. «Una movilización popular y pacífica», precisó Jordan Bardella, para que los franceses muestren «su indignación», y en la que esperan contar con aliados nacionales, como Marion Maréchal y Eric Ciotti, y europeos como el vicepresidente del consejo italiano, Matteo Salvini, o el primer ministro húngaro, Viktor Orbán.
Aunque el partido lepenista no oculta su decepción ante los primeros sondeos que dan razón a los jueces, deben rendirse a la evidencia de que los franceses no están tan indignados como sus electores. Según una encuesta de Elabe, la mayoría de franceses considera que la justicia hace su trabajo: 42 % están satisfechos con la decisión judicial, 29 % en contra y 29 % indiferentes. También es cierto que un 42 % considera que la pena pronunciada en primera instancia contra Le Pen ha estado influenciada por la voluntad de impedir que se presente a las próximas elecciones.
El Gobierno, por su parte, se encuentra en una situación delicada, entre el dilema de no contestar una decisión judicial y tener en cuenta el sentimiento de incomprensión de buena parte de la población. François Bayrou realizó ejercicios de equilibrista en la sesión de preguntas al gobierno en la Asamblea Nacional, entre el «responsable gubernamental» que no debe «criticar una decisión de justicia», y el «ciudadano» que confiesa plantearse ciertas «cuestiones» entorno a la ejecución provisional de los cinco años de inelegibilidad contra Marine Le Pen. Son «decisiones con consecuencias potencialmente irreversibles», lamentó el primer ministro, bajo la mirada aprobadora de la interesada y las protestas de parte de la izquierda. No hay que olvidar que Bayrou ha sido juzgado por hechos similares, y absuelto en primera instancia, pero la Fiscalía ha recurrido la sentencia y todavía no hay fecha fijada para un nuevo juicio.
Desde que se conoció la sentencia, los partidarios de Marine Le Pen critican con insistencia «la tiranía de los jueces», lo que ha llevado a numerosos magistrados a acudir a los medios de comunicación para evocar la indispensable independencia de la justicia en una democracia.
«Puede que la decisión no guste, pero no puede decirse en ningún caso que la democracia no ha funcionado», comentó el fiscal jefe del Tribunal de Casación —la mayor instancia judicial gala—, Rémy Heitz.