Casi un centenar de menores murieron de hambre en Gaza desde el inicio de la guerra

Manuel Costoya
M. C. Cereijo REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Una madre cuida a su hija desnutrida en Gaza
Una madre cuida a su hija desnutrida en Gaza EUROPA PRESS

Uno de cada tres habitantes de la Franja pasa días sin poder comer

04 ago 2025 . Actualizado a las 09:18 h.

Gaza se ha convertido en la peor de las pesadillas. Miles de personas intentan sobrevivir en un conflicto que ya se ha cobrado más de 60.000 vidas desde que se inició en octubre del 2023. Sin apenas recursos y con el ejército israelí blindando la entrada de ayuda humanitaria en la zona, el hambre ya acabado con la vida de 170 personas en la franja y 93 de ellos eran menores de edad, según los datos que maneja las autoridades sanitarias del enclave palestino gobernado por Hamás.

La mayoría de las muertes se han registrado durante las últimas semanas, cuando los menores llegaban al límite de su resistencia física después de meses sin los alimentos más básicos Israel controla todos los accesos a este territorio y, a pesar de la presión internacional, el Gobierno de Netanyahu insiste en su estrategia de dejar entrar solo con cuentagotas alimentos y ayuda humanitaria en Gaza. Miles de toneladas están bloqueadas en los cientos de camiones que esperan poder acceder a un territorio cada vez más devastado y sin apenas recursos. Entre el 2 de marzo y el 19 de mayo el bloqueo fue total, mientras que el flujo de ayuda es ahora muy limitado e insuficiente.

Las agencias de la ONU llevan advirtiendo desde hace semanas que Gaza se enfrenta un grave riesgo de hambruna: más de uno de cada tres habitantes pasa días sin comer, y el resto de indicadores de nutrición han alcanzado sus peores niveles desde que comenzó el conflicto. Ante esta situación y la creciente presión internacional, las autoridades israelíes anunciaron «pausas humanitarias» en los combates en algunas rutas para permitir a los pocos camiones con ayuda que entran al enclave puedan distribuir la carga, aunque la mayor parte acaban siendo saqueados por la población desesperada.

Las colas de la muerte

La situación sigue siendo parecida. No hay tregua para la hambre y las muertes por hambruna continúan. Los hay que perecen directamente de inanición y otros intentando llegar a los puntos de ayuda. La Fundación Humanitaria para Gaza, un organismo estadounidense apoyado por Israel para repartir comida opera cuatro puntos del sur y el centro de la Franja. Cientos de palestinos han muerto tratando de acceder a estas zonas reparto, que obligan a caminatas de horas para llegar. Su apertura se anuncia con menos de una hora de antelación y su cierre, a los pocos minutos pocos minutos de abrir porque los alimentos se acaban. Además, están ubicados en zonas militares controladas por el Ejército israelí, que abre en ocasiones fuego contra las miles de personas que acuden allí a intentar encontrar comida en una carrera desesperada. Solo este fin de semana casi un centenar de gazatíes perecieron abatidos en estas colas de muerte, según datos de las autoridades locales.

La situación en los pocos hospitales operativos no es mejor. Apenas hay recursos para tratar a los cientos de personas que se agolpan en sus instalaciones. Solo este fin de semana, llegaron 866 heridos de los que más de la mitad se encontraban o bien cerca de los puntos de distribución de alimento o en las zonas donde llegan los pocos camiones con ayuda humanitaria que deja Israel entrar.