El servicio de inmigración detiene a un familiar de la portavoz de la Casa Blanca
INTERNACIONAL
La madre del sobrino de Karoline Leavitt, que es brasileña y llegó a EE.UU. de niña, se encuentra ahora a la espera de ser deportada
27 nov 2025 . Actualizado a las 22:44 h.La política migratoria implantada por Donald Trump se ha anotado una víctima inesperada para el presidente de Estados Unidos. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo el pasado 12 de noviembre a la ciudadana brasileña Bruna Caroline Ferreira, que está ahora recluida en un centro de Luisiana a la espera de ser deportada.
La lista de personas arrestadas es larga, pero en este caso se trata de la madre del sobrino de Karoline Leavitt, la portavoz de la Casa Blanca y una de las personas más próximas a Trump. Según fuentes oficiales, el sobrino ha vivido siempre en Nueva Hampshire con el hermano de la portavoz, Michael Leavitt, y nunca ha residido con Ferreira.
La mujer fue retenida en Revere (Massachusetts), cerca de Boston. Las autoridades estadounidenses aseguran que ingresó en EE.UU. con una visa de turista, caducada en 1999. En el informe del ICE es descrita como «extranjera, indocumentada y delincuente», sobre la que pesa una orden de arresto. Sin embargo, la familia dice que su situación es legal porque está acogida al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). Su abogado recuerda que hay abierto un proceso para que obtenga la tarjeta de residente.
«Madre desinteresada y trabajadora»
La página GoFundMe, organizada por la hermana de Ferreira, Graziela Dos Santos Rodrigues, pretende recaudar 30.000 dólares para los gastos legales de este proceso contra «una madre desinteresada y trabajadora» que llegó a Estados Unidos siendo una niña. «Ha hecho —añade— todo lo posible por construir una vida estable y honesta aquí. Ha mantenido su estatus legal a través de DACA, ha cumplido con todos los requisitos y siempre se ha esforzado por hacer lo correcto». La detención ha sido «especialmente dolorosa» para su hijo de 11 años, «que necesita a su madre».
Trump ha enviado agentes de inmigración a las principales ciudades de Estados Unidos en un esfuerzo por alcanzar niveles históricos de deportaciones. Más de dos tercios de las aproximadamente 53.000 personas arrestadas por el Servicio de Inmigración hasta el 15 de noviembre no tenían condenas penales, según las estadísticas del ICE. «Bajo la presidencia de Trump y la secretaria Noem, todos los que se encuentren ilegalmente en Estados Unidos están sujetas a deportación», zanjó un portavoz del ICE.