LA TRIBUNA | O |
20 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LOS NIÑOS y los padres de ahora son muy protestones. No hay quien los aguante. Mira la que van a montar en Pantón porque no pueden tener comedor escolar. ¡Tampoco es para tanto! Si las cocineras están enfermas, pues los niños tendrán que pasar unos días sin comer a mediodía. Como los de Nigeria, que también van a escuelas rurales en donde no hay comedor y no se mueren de hambre. Los pobres comen algunas raices más por la noche y ya compensan la falta de vitaminas. ¡Y peor lo tenían los niños de la postguerra incivil, que apacentaban las vacas y las ovejas en vez de ir a la escuela! ¡Si los de ahora son unos privilegiados, hombre! El sistema funciona perfectamente, y cuando una cocinera se pone de baja, pues hay que esperar las semanas que sean necesarias a encontrar a la sustituta. Y mientras tanto, los niños no comen a mediodía o se dan un viaje turístico a mayores para ir a comer a sus casas. El sistema funciona así porque los ciudadanos lo aceptan. Y por tanto, los políticos seguirán viviendo felices y comiendo perdices (a mediodía). Y los niños, que coman el doble por la noche. Así celebran mejor el día de los derechos del niño.