La historia de un siglo en clave de motor

La Voz

LEMOS

25 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Los comisarios de la exposición son el matrimonio formado por Domingo Astariz y Amparo Vázquez, propietarios de varios de los vehículos que se exponen, además de tener una buena colección de coches en miniatura. Ella explica todo lo relativo a la organización del certamen y el es una biblioteca andante especializada en coches antiguos, pero no sólo en datos técnicos e históricos, sino en la historia de todo lo que los rodea. Con una pasión casi desbordante, que recuerda a la que ponía Rodríguez de la Fuente en sus programas televisivos, Domingo Astariz explica los detalles de las motos como las que utilizaban los Minuto en las carreras del San Froilán, o las características de un Seat 1.400 «idéntico al que conducía Lucía Bosé cuando atropelló a Alberto Closas en Muerte de un ciclista ». El cicerone del acto inaugural recordó el prestigio que tenía el Seat 1.500, o los 60 caballos y el bajo consumo del sucesor, el Seat 124, características, junto con la línea, que elevaron sus ventas hasta las 880.000 unidades. El comisario explicó también que el 124 Sport fue de los más potentes de su época, la inestabilidad de los Gordini y demás parientes se debía a que no les mantenían la presión adecuada en las ruedas delanteras, o que el diseñador del Topolino fue el mismo ingeniero que concibió el Seat 600 y el 1.400. Un Rover B-6, que aparentemente no llama la atención, fue el coche más seguro. A muy pocos metros se exponen un Tryumph como el que conducía Mastroiani en La dolce vita y un Alfa Romeo como el de Dustin Hoffman en El graduado . Astariz explica también que el Ford T, «el coche del siglo» era negro porque secaba más pronto, y el Escarabajo, amarillo porque fue la pintura incautada a los nazis tras la guerra. Hay coches casi únicos en el mundo, como un turismo Pegaso de 200 caballos o un Rolls de 4.000 centímetros cúbicos.