Por las oficinas de turismo no pasa la totalidad de los visitantes que se acercan hasta la comarca, aunque en los últimos años los concellos han cuidado tanto el lugar de ubicación como su aspecto exterior. Situadas en lugares asequibles y vistosos, cada vez son más quienes usan el servicio para demandar las cosas más variopintas. En Mondoñedo, una de las preguntas más corrientes tiene que ver con las mareas. «No entienden que las mareas suben y bajan, te preguntan por el reloj de las mareas, y tienes que explicarles que el mar se mueve con el influjo de la luna», señalan. Una información muy importante a la hora de visitar As Catedrais. Preguntas también sobre las Covas do Rei Cintolo. El tiempo también es otra de las cuestiones recurrentes. A la mayor parte no les incomoda la lluvia, si no es excesiva, pero curiosamente «quienes más protestan porque llueve son los que vienen de zonas afectadas por la sequía», explicaban en Viveiro, en cuya oficina llevan también un registro de llamadas en las que aparecen peticiones de información tan diversas como la emisora de radio catalana que quiere entrevistar a alguien sobre una fiesta, teléfonos de hoteles o pisos de alquiler, «hasta un señor de fuera que quería saber dónde podía comprar pizarra». Por cierto que la imagen de las playas abarrotadas de gente no vende; al contrario delo que pueda pensar más de uno, preguntas habituales tienen que ver con la localización de arenales que no estén saturados. Otras curiosidades: el equipo que se necesita para pescar un pulpo y por supuesto, dónde se puede comer marisco de calidad y a buen precio.