LA TRIBUNA | O |
08 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.CON LA apertura del parador de Monforte y el balneario de Augasantas de Pantón se empieza a creer en el potencial turístico de la Ribeira Sacra hasta ahora hipotecado por la falta de establecimientos amplios y de calidad. Pero los primeros congresos nacionales en el parador o el gran torneo de golf en el balneario este fin de semana demuestran que el ansiado despegue turístico podría llegar. Ahora falta que las empresas eléctricas respeten el caudal de los embalses, aunque sólo sea para resarcir mínimamente a los pueblos y valles inundados por decreto en tiempos de la dictadura para beneficio de Fenosa y compañía. Pero viendo el descenso del agua en Belesar estos días ya se adivina otro septiembre negro de barcos y pantalanes colgados y rotos impunemente.