La afluencia de visitantes en esta época del año no deja de crecer en este municipio. La oficina local de turismo permanecerá abierta hasta el próximo domingo
16 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La Feira do Viño de Amandi es el mejor argumento turístico de la Semana Santa en Sober, pero no el único. De hecho, hace años que no deja de incrementarse la llegada de visitantes que buscan el bullicio del certamen vinícola más veterano de la Ribeira Sacra, pero después, en lugar de marcharse, toman Sober como base para el resto de sus vacaciones. «El movimiento de estos días sigue sin ser comparable con el habitual del verano, que dura más y suele traer mejor tiempo, pero ya es muy importante», explica María del Carmen Agrelo, técnico de turismo del Ayuntamiento, y encargada de la oficina de información que abrió ayer y seguirá en servicio hasta el próximo domingo.
Con la apertura de la oficina, el Ayuntamiento trata de aprovechar la avalancha que siempre toma Sober durante la feria del vino. Y más este año con esta primavera adelantada, aunque María del Carmen Agrelo asegura que los turistas que en Semana Santa vienen a la Ribeira Sacra no buscan necesariamente sol y calor. «Lo que quieren es permanecer una semana aquí pudiendo observar las maravillas que les ofrecemos», cuenta.
Quienes estos días quieran información turística deberán buscar la caseta de madera situada al lado de la casa consistorial en la que funciona este servicio desde hace años, y que está a punto de jubilarse. Sober dispondrá pronto de un punto de recepción de visitantes en un edificio que empezará a ser construido en muy breve plazo en un solar de la Praza do Concello. En cualquier caso, mientras las obras no estén terminadas, la información seguirá estando en la ya tradicional caseta, en horario matinal de once y media a dos y media y entre las cuatro y las seis y media por la tarde (salvo el domingo que viene, que abrirá sólo de once y media a doce y media). Los visitantes que estos días recurran a este servicio podrán confirmar allí que en Semana Santa prácticamente todo está disponible en Sober.
Un paisaje por estación
Disponibles están, desde luego, los espectaculares parajes del cañón del Sil o el agreste tramo final del Cabe. «Aquí -explica María del Carmen Agrelo- cada estación del año da unos paisajes completamente distintos, y la entrada de la primavera no es precisamente la peor época para disfrutarlos». De hecho, los recorridos por los ríos del municipio son escenarios más agradecidos en tiempo de lluvias que en el estío.
Tampoco es preciso esperar al verano para conocer de cerca la alfarería de Gundivós, porque los talleres de los ceramistas están abiertos y es posible visitarlos. Estas fechas festivas son aprovechadas además por las bodegas que están preparadas para recibir visitantes, que en Semana Santa abren sus puertas al público. Las iglesias románicas son otra cita recomendable para estos días, aunque sólo para ver por fuera, porque en esta época no tienen horario de apertura.