Curiosidades para todos los gustos

A. López / L. Rey redac.monforte@lavoz.es

LEMOS

23 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Si hay una romería con especial arraigo en la zona sur de la provincia esa es la del San Mateo en la monfortina parroquia de A Parte. Solo le puede hacer sombra -en asistencia- la del Faro, en Chantada el 8 de septiembre. Nada tienen que ver, eso sí. Mientras la de Chantada tiene un marcado carácter religioso, en la de Monforte, san Mateo queda en un segundo plano cediéndole el protagonismo a la fiesta en la que las estrellas son el buen comer y el buen beber. Dos cosas que se practican más en función de a que lado del río Cabe se sitúe uno. Mientras en el lado derecho lo habitual es encontrar a grupos de amigos y familias que se reúnen para disfrutar de unas empanadas, asados varios, de «un vaso» y de echar una partida a las cartas mientras las orquestas no empiezan a animar el campo de la fiesta, en el izquierdo lo que priman son jóvenes que, por decirlo de alguna manera, no le prestan tanta atención al yantar y la animación la ponen modernos equipos de sonido. Se coloque uno en el lado del río que se coloque, lo cierto es que el San Mateo es una fiesta que se caracteriza por un consumo importante de alcohol dando así lugar a una -efímera- exaltación de la amistad y euforia colectiva. Nadie se extraña si se encuentra a alguien haciendo abdominales en medio de un prado, a una señora bebiendo calimocho por un biberón que te ofrece un trago como si te conociese de toda la vida o a Emilio Fernández , un aprendiz de Paco Lobatón que busca, con un fotografía colgada del cuello, a «unha rapaza simpatiquísima que me fixo esta foto na feira do viño de Sober». Unas situaciones y unas gentes que forman parte del imaginario colectivo de todo el que asiste a la romería y sin las que la fiesta por la que muchos monfortinos pasan esperando todo el año no sería la misma. Otra forma de hacer turismo. «Cuando la muerte se acerca a llamar a los mortales, nada valen las medicinas ni los grandes capitales». Con este epitafio se despide en el cementerio San Froilán el viudo de A Trenca , una meretriz que en tiempos regentó una lucrativa casa de prostitución en la Rinconada do Miño. Curiosidades como esta, estilos arquitectónicos variados y de épocas diferentes o tumbas de lucenses ilustres son posibilidades que brinda el camposanto municipal, que estrena visitas guiadas. La concejala de Servizos Xerais, Luisa Zarzuela , y la presidenta de la Asociación de Cementerios Significativos de Europa, María Luisa Izaguirre , dieron a conocer ayer los detalles de la iniciativa, que nace con el objetivo de ampliar la la oferta turística de la urbe. Zarzuela e Izaguirre se desplazaron al camposanto para presentar in situ la ruta, que incluye 30 puntos de interés. Las acompañaron en la excursión el alcalde Orozco , y miembros de la corporación, como el nacionalista Xosé Anxo Lage o el popular Enrique Rozas , además de Darío Xohán Cabana , el historiador Adolfo de Abel Vilela , una hija del escultor Manuel Mallo Mallo y el artista Xabier Froiz . Miles de muertos reposan en el cementerio lucense, entre ellos, los de gente que forman parte de la memoria colectiva, como los músicos Xoán Montes y Gustavo Freire , los poetas Luis Pimentel y Uxío Novoneyra , el escritor Ánxel Fole , el filósofo Celestino Fernández de la Vega o el sacerdote García Abad . El itinerario contempla paradas en varias de estas tumbas.

Guiará las visitas el encargado del camposanto, Serafín Saavedra , que lo conoce palmo a palmo. Los interesados en participar en la actividad, que es gratuita y dura una hora, pueden informarse ya en el teléfono 010.