Un caramelo para los aficionados a los caballos

roi amor

LEMOS

03 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

3La feria Equigal abrió ayer sus puertas en Lugo con la participación de cuarenta ganaderías, algunas de ellas procedentes de Chantada y de otras zonas del sur de la provincia, que aporraron más de un centenar de caballos. Todo un caramelo para los aficionados a la equitación. La inauguración oficial fue las siete y media de la tarde, coincidiendo con el homenaje póstumo a Manuel Dopico, uno de los promotores de la muestra, que se clausura mañana.

Lemavos en Ciudad Real

2La agrupación folclórica Lemavos salió a las cinco de la madrugada de hoy en dirección al municipio de Villanueva de los Infantes, en Ciudad Real. Esta noche actuarán en la octava edición del festival folclórico Campo de Montiel, junto con un grupo de Guadalajara y otro de Ciudad Real. Durante el día, los integrantes de Lemavos, entre los que se encuentran los directores, Ana Torres y Antonio Fernández «Milo», y alumnos de esta agrupación cuya edad oscila entre los 12 y los 18 años, comerán y cenarán con integrantes de los otros dos grupos que actúan, para conocerse y estrechar relaciones. «Es bueno que los chavales se diviertan cuando hacen estos viajes, que lo pasen lo mejor posible y que hagan amistades con gente de otros sitios», explicó Antonio Fernández sobre uno de los objetivos de este viaje. Para el festival, el propio Milo confirmó que van 35 personas y que tienen preparados bailes variados que espera que gusten allí. Otra de las razones por las que Lemavos viaja a Villanueva de los Infantes es para devolver una reciente visita al grupo Cruz de Santiago. «El domingo volveremos a Monforte con calma, después de desayunar», comentó Antonio Fernández Milo, que no quiere que las prisas agüen el viaje.

Una parra gigante

3Una finca de Aldea de Abaixo, en la parroquia monfortina de Distriz ha tenido una cosecha de uvas muy fructifera. La parra en la que se encuentran tiene una extensión total de 260 metros, en paralelo a la finca. El dueño de la vivienda, Fermín Rodríguez Valcarcel dice sentirse «muy asombrado» con la cosecha de este año». La parra está abarrotada de racimos de uvas de Jérez, que son blancas, y de uvas tintas de la variedad garnacha. De hecho está tan avanzada la cosecha que las blancas ya se pueden comer. Y asegura su dueño que están muy dulces.