La asociación Tradime llevará esta tarde a la reunión que celebrará el comité gallego del transporte con director xeral de mobilidade las reivindicaciones planteadas por los asociados lucenses. Los resonsables de este colectivo de transportistas recogieron estas demandas en las asambleas celebradas en Lugo y en Vilalba en días pasados.
Plantean prioritariamente la devolución del céntimo sanitario, el control del uso del gasoil B y de la manipulación de los tacógrafos.
Según la presidenta de Tradime, Carmen Castelao, los transportistas quieren que la Guardia Civil no solo multe a los camioneros a los que descubra circulando con gasoil de uso agrícola, sino que inmovilice los vehículos. Señaló que el sector pide que se controle el destino de la ingente cantidad de combustible de uso agrícola que se despachan las petroleras. Asegura que estas tienen que saber con exactitud a quien y dónde lo sirven, con lo que este control no sería difícil.
Tacógrafos modificados
Los asociados de Tradime también reclaman a la Xunta que inmovilicen aquellos vehículos que constaten que modificaron los aparatos, además de imponer las sanciones correspondientes, lo que según Castelao, les consta que están haciendo. Para esta transportista, tanto aquellos que usan gasoil B como quienes manipulan los tacógrafos ejercen competencia desleal sobre los que cumplen con la normativa en vigor, dado que pueden ofrecer precios por debajo de costes.
En el caso de los tacógrafos obliga a circular a un máximo de 90 kilómetros por hora y a efectuar una serie de descansos según las horas de conducción.
El sector, según recordó Castelao, atraviesa momentos muy complicados porque la crisis ha reducido las cargas disponibles a mínimos.